España, país de acogida para la comunidad LGTBI

España, país de acogida para la comunidad LGTBI

Ser homosexual es delito en más de 70 países.

Vida Adrián Parrondo Adrián Parrondo 12 Mayo 2017 17:58

España ha pasado en unos años, de convertirse en un país del que la gente huía, a ser uno de los pioneros en acoger a los más desfavorecidos. En muchas ocasiones recibimos inmigración que viene a buscar otras oportunidades o a, simplemente, mejorar su calidad de vida.

Sin embargo... ¿te imaginas que con la simple posibilidad de poner un pie en tu país, pudieses recibir una paliza, ser encarcelado o, peor aún, ser asesinado?

Esa es la situación que viven miles de personas a diario. Son los solicitantes de asilo, personas que recorren miles y miles de kilómetros para acceder a una embajada (o entrar directamente al país), con el fin de huir de un territorio que podría suponer el fin de sus vidas.

Manifestación a favor de los derechos de los refugiados "Manifestación a favor de los derechos de los refugiados"

Muchos de ellos se ven obligados porque en sus países no se respeta su orientación sexual o su identidad de género. Al menos siete naciones aún condenan las relaciones homosexuales con pena de muerte. Más de 70, aún lo contemplan como delito en sus códigos penales.

La mayoría de los que están llegando a España proceden de Gambia, Camerún, Marruecos, Argelia y, más recientemente, de Venezuela y Centroamérica. También hay personas procedentes de Europa, en concreto de países como Rusia, Ucrania o Bielorrusia, que huyen de sus territorios por el mismo motivo.

Todos ellos consiguen encontrar asilo en nuestro país gracias a que España se convirtió, en 2009, en uno de los primeros países que introdujo la persecución por identidad género y orientación sexual como motivo válido para pedir asilo. Algo que muchos tienen en cuenta, ya que algunos estudios como el realizado por Pew Research Centre, han situado al país ibérico como el más gay-friendly a nivel mundial.

Sin embargo, no todo es positivo. FELGTB denuncia, por ejemplo, que algunos países han llegado a denegar la protección a solicitantes marroquíes "diciendo que podían volver a su país y ser discretos, ocultar su sexualidad".

"Un relato coherente"

Muchos inmigrantes han muerto en el Mediterráneo en busca de una vida mejor "Muchos inmigrantes han muerto en el Mediterráneo en busca de una vida mejor"

El requisito que ahora mismo piden las autoridades para conceder el asilo es que se realice un relato coherente y que se acredite que existe un temor fundado a la hora de volver a su país de origen. La ley actual no pide que se acredite una prueba plena de la persecución ni que se acredite la orientación sexual algo que, por otro lado, sería ilegal.

El problema de ello, tal y como relatan algunos de los psicólogos que trabajan con los afectados, es que muchos de los solicitantes de asilo necesitan un largo tiempo de terapia para asumir el trauma y poder convencer a las autoridades de que necesitan vivir en España hasta que la situación en sus países se normalice.

Sin embargo, hay ocasiones en que la administración no admite esos plazos y puede terminar denegando una solicitud porque no encuentra motivos para concederla. Ese es uno de los problemas más frecuentes que se están encontrando ahora mismo los profesionales.

Mientras tanto, África y Oriente Próximo se mantienen como las regiones en las que los homosexuales se encuentran con una situación más amenazante.

Centros de Acogida

Una mujer en la puerta de un C.A.R. "Una mujer en la puerta de un C.A.R."

Muchos de los asilados que llegan a España llegan a los denominados como Centros de Acogida de Refugiados (C.A.R.).

En ellos, se encargan de que las personas que han llegado al país puedan contar con todo lo necesario para iniciar una nueva vida y poder integrarse en nuestra sociedad con el menor número de problemas posibles.

Algunos de los servicios que ofrecen son orientación laboral, atención psicológica, alojamiento temporal, cursos de aprendizaje del idioma o actividades de sensibilización.

Con todo ello, se cumplen los acuerdos internacionales que cada país ha firmado, y garantiza su compromiso con  los Derechos Humanos. Sin embargo, no todos los refugiados están viendo cómo se cumplen sus derechos.

Un ejemplo de ello se mostró en la denominada 'Jungla de Calais', al norte de Francia, donde miles de personas se congregaron en infraviviendas a la espera de encontrar una situación mejor. O en todos aquellos refugiados que terminaron ahogándose en aguas del Mediterráneo en búsqueda de una vida mejor. Ahora son objeto de muchas mafias que están actuando sin ningún tipo de escrúpulos poniendo en juego la vida de miles de personas por un puñado de euros.

Todas estas personas procedían de zonas de conflicto como Siria, Afganistán o Somalia; estados fallidos donde poner un pie puede suponer el final de sus vidas. Por todo ello, la labor en materia de acogida a refugiados es tan necesaria. Porque España fue, hace no tanto tiempo, un país de que la gente huía. Ahora tenemos que devolver el favor.

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