Volar en zapatillas, la propuesta de Amaia y Alfred para su videoclip

Volar en zapatillas, la propuesta de Amaia y Alfred para su videoclip

Los triunfitos presentaron su videoclip en prime time en TVE con diversidad de opiniones.

Televisión Luis Mesa Luis Mesa 10 Marzo 2018 17:14

Qué importante es la imagen en un evento como el festival de Eurovisión. Si bien todo entra en juego en tres minutos y un directo ante más de doscientos millones de personas, el festival no es una mera competencia de voces o estilos, sino un espacio donde contar una historia.

Entre las armas que bien sirven para llegar a visibilizar un relato, está el videoclip. Y hoy llega el turno de España. En pleno prime time de La 1 de TVE (¿Cuantos años hacia que la pública no se interesaba por el festival de esta manera?), Amaia y Alfred presentaban en primera persona el primer videoclip de sus carreras, una pieza donde la sencillez y la complicidad son las protagonistas en un escenario de escalas de grises, sillones y hojas del otoño.

TVE no se la juega al exterior

La complicidad es protagonista en el videoclip "La complicidad es protagonista en el videoclip"

Si algo ha quedado claro desde el primer momento en el que oímos 'Tu Canción' es que España debía apostar por la sencillez para el festival. De cara al videoclip, no ha podido ser menos. Contando con la dirección de Gus Carvallo, célebre director de piezas musicales para grandes de la música como Rubén Blades, Pablo López o Juanes, desde Torrespaña se ha apostado por el croma y reflejar el idilio amoroso en una escena falta de colores.

Frente a apuestas más arriesgadas con resultados decepcionantes como el videoclip de la candidatura de Manel Navarro del año pasado (que terminó aguando un fin de semana nublado por las Canarias), en esta ocasión, el hecho de optar por el estudio ha sido la mejor opción. Sin ballet, sin historias paralelas y sin más dilación que la mera música, la pamplonica y el catalán consiguen llevarnos a su historia de amor, a cualquiera que cualquiera hayamos vivido o a la que queda por venir. El propio Alfred hablaba de recrear 'una historia de amor universal', y sin duda no se han quedado a medio camino.

A base de primeros planos donde la pareja muestra una sorprendente soltura, junto a carantoñas y miradas al techo junto a dos sofás que nos llevan inevitablemente al inicio del tonteo entre ambos en la academia, lo que hubiera sido un videoclip cualquiera se rompe con un final inesperado: verlos volar.

Planeando en unas Converse

Comenzar a volar rompe el videoclip en un final épico "Comenzar a volar rompe el videoclip en un final épico"

El todo por el todo del videoclip llega en los instantes finales. Comenzando a llover encima de los representantes, solo juntar sus manos les lleva a iniciar a volar, haciendo énfasis en todo momento en sus zapatillas de deporte. Arreglados pero informales, como diría Martirio, ni siquiera violando la gravedad Alfred y Amaia dejan de resultar naturales, algo que es casi un milagro vista la historia de amor que buscan vender tanto la pública como Gestmusic.

Esto no es 'La, la, land', estos no son The Common Linnets ni son Elina Born y Stig Rästa. Ellos son Alfred y Amaia, y si esta historia consigue llegar a Europa, están en condiciones de devolver la decencia a España en el festival.

Un revamp más sinfónico

El sofá, centro de más de una escena del vídeo "El sofá, centro de más de una escena del vídeo"

La llegada del videoclip no solo nos ha permitido ver el corpus de la propuesta que España busca llevar a Lisboa, sino también conocer la versión final de la canción por completo. Luego de haber sido filtrada en un programa de Cadena Dial a inicios de semana (a saber si por error o no), y posteriormente ofrecido solo en audio por RTVE, hoy hemos podido disfrutar el pastel completo, y lo cierto es que la versión nueva ideada por Raúl Gómez y Pablo Cebrián gana mucho.

Creciendo la canción en cuerdas y con un toque más sinfónico, la canción a simple oído no parece cambiar en exceso, algo que se rompe por completo con la llegada del último estribillo, donde una parada dramática sin música le da un toque de epicidad que terminará de enganchar al espectador. Quedando mucho más empastadas las voces en esta versión, y tomando más que nunca la vitola de vals, más de un experto avisa de que la canción pierde el clima íntimo de ser solo un piano, pero en cambio gana ser una canción mucho más festivalera.

A falta de conocer la puesta en escena, la que será controlada por Tinet Rubira y desvelada poco a poco por RTVE, lo que sí queda claro es que España este año sí tiene clara la hoja de ruta a llevar en el festival. En una época donde aún más de un país ni siquiera ha desvelado su canción, RTVE se ha afanado por tener canción, videoclip, haberla visto en directo hasta la saciedad e incluso atreverse a asomar la patita con la puesta en escena. Lo mejor, que la aceptación está siendo magnífica.

Desde que la canción apareciera por la primera plana eurovisiva la pareja no ha bajado del top-5 de las apuestas de pago, las que si bien no siempre aciertan siempre son un buen barómetro. Llegando a jugar con el top-3 en ocasiones e incluso esperando un paso más hacia delante luego del videoclip, parece que Europa después de mucho sí está viendo con buenos ojos la candidatura española. Ver como el espectador español no agacha la cabeza ante su candidatura cierra un círculo perfecto que promete dar guera en Lisboa. 

Estos chicos ya vuelan, y hoy lo hemos visto todos. El camino hacia Lisboa ha comenzado y los primeros metros marchan con buen pie para los españoles. Nosotros ya hemos bailado por primera vez, ahora le toca al viejo continente.

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