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Política

La vida de Villarejo en prisión: privilegios y líder para los reclusos

El excomisario Villarejo se ha convertido muy rápidamente en un líder en la cárcel, y hace buen uso de sus privilegios.

Un exrecluso de la cárcel de Estremera (Madrid) cuenta cómo es la vida del excomisario Villarejo, presunto culpable por el caso Tándem, tras ingresar en prisión: "Es un líder. Ha conseguido en menos de un año más que otros presos en una década".

José Manuel Villarejo, que ingresó en prisión en noviembre de 2017, cumple condena en el módulo cuatro, reservado para miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El confidente al que ha tenido acceso el diario El País asegura que Villarejo ya ha ascendido más puestos en la cárcel que el resto de presos del módulo, entre los que se encuentran otros 47 policías, guardias civiles y funcionarios de prisiones.

Se ha hecho fuerte. Se dirige a los presos con tono paternalista, revisa sus recursos judiciales y valora estrategias de defensa. Sabe a quién dirigirse para conseguir cosas

El comisario Villarejo, licenciado en Derecho, habla con el resto de presos y los intenta ayudar asesorándoles sobre sus condenas. Además, el reo cuenta que se mueve con un preso como escudero, un guardia civil de mediana edad que antiguamente luchó contra los terroristas del País Vasco. Al parecer, actúa de sombra protectora del excomisario, van juntos a todos lados, entrenan juntos, e incluso le hace la cama si Villarejo sufre dolores de espalda.

El excomisario se suele reunir con sus presos de confianza en la sala de estar o cuando salen al patio. Allí no tiene reparo en hablar de las grabaciones confidenciales que ha tenido entre sus manos sobre numerosos escándalos fiscales y amorosos. Según el preso que ha dado estas declaraciones, sólo hay un círculo cerrado que mantiene contacto con él, pues Villarejo frecuenta la compañía de presos con delitos menores, y evita a los que están condenados por violaciones o violencia machista. A uno de sus más allegados le ofreció trabajo, "cuando estemos fuera, te llamaré". Pero, para ello, le advertió sobre la necesidad de cumplir las reglas: "Si incumples un trato, tientas a tu suerte".

El excomisario Villarejo se encuentra imputado por cohecho y blanqueo de capitales en el caso Tándem "El excomisario Villarejo se encuentra imputado por cohecho y blanqueo de capitales en el caso Tándem"

Aunque las fuentes próximas al caso no lo han confirmado, Villarejo comentó al grupo de presos que tiene copias de seguridad de sus grabaciones, almacenadas en discos duros escondidos en Bélgica y Suiza. Además, Villarejo, comisario experto en grabar durante años en secreto a importantes personalidades, toma todo tipo de precauciones para evitar ser espiado. Por ello, tiene tapado el interfono de su celda que, en realidad, sólo sirve para que los presos se comuniquen con los funcionarios si hay una emergencia o están enfermos.

Los funcionarios no sólo le permiten tener este medio de comunicación inactivo, sino que, según informa el confidente del diario El País, le consienten un comportamiento autoritario: "¡No vuelvas a cerrarme la puerta de ese modo!".

"Cada vez que llama por teléfono, pasan cosas. Y llama mucho"

Los presos disponen de diez llamadas al día de un máximo de cinco minutos, y al parecer Villarejo exprime al máximo estas conferencias. La persona que relata la situación teoriza que muchos de los sucesos que ocurren en prisión están relacionadas con el excomisario: "Cada vez que llama por teléfono, pasan cosas. Y llama mucho". Además, parece que el excomisario está ansioso por salir y tiene preparadas algunas sorpresas si no es así.

Si no me sacan pronto, habrá novedades a finales de septiembre. Y la traca final... antes de Navidad

Otro de los privilegios que los presos tienen permitidos es la lectura de todo tipo de periódicos. Parece que Villarejo comenta con sus compañeros las nuevas que le llegan a través de diarios como El País, El Mundo y Marca; y no tiene ningún problema en hablar mal de los protagonistas de las noticias. Uno de los más nombrados es Félix Sanz Roldán, director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), apodado por el excomisario como 'El Gato', en referencia a Félix el Gato. Según Villarejo, él sería el mayor culpable de su ingreso en prisión por haberle relacionado supuestamente con una red criminal de blanqueo de capitales y haberle acusado de cohecho.

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