El semen de los occidentales ha perdido mucha calidad en las últimas cuatro décadas

El semen de los occidentales ha perdido mucha calidad en las últimas cuatro décadas

En regiones como América del Sur, África o Asia no se está registrando este problema.

La calidad del semen en los hombres considerados como 'occidentales' se ha reducido a menos de la mitad en las últimas cuatro décadas. Así al menos ha sucedido con los ciudadanos de continentes como Europa, América del Norte, Australia o Nueva Zelanda.

La caída es "preocupante", en palabra de los investigadores, y podría suponer un auténtico problema de infertilidad que podría llegar a mermar la capacidad de nuestra especie en el caso de que no se ataje efectivamente este problema.

Los resultados parten con conclusión de un estudio realizado por la Oxford Academic, que revela  la calidad del esperama ha descendido de manera importante entre los años 1973 y 2011, al menos en los 43.000 hombres analizados a lo largo de 50 países.

La cantidad de espermatozoides registrados en el líquido ha bajadado durante todo este tiempo de los 99 millones por mililitro a 47,1 millones; lo que implica un desceso del 52,4% que sólo afecta a los hombres de países europeos, de América del Norte, Nueva Zelanda y Australia. 

La reducción de esperma sólo se está produciendo en el ámbito considerado como 'Occidente' "La reducción de esperma sólo se está produciendo en el ámbito considerado como 'Occidente'"

Los investigadores han tomado nota del resultado de 185 estudios independientes entre sí y todos relacionados con la misma materia, lo que aumenta exponencialmente su fiabilidad.

También sucede lo mismo con los espermatozoides que se expulsan durante la eyaculación. La reducción es de un dramático 59%, y también se registra únicamente entre varones occidentales.

Sin embargo, el único rayo de esperanza se produce en América del Sur, África o Asia, donde la reducción de la calidad del esperma no se ha registrado. Entre ellos, la situación continúa igual que antes, y puede haber algunos factores:

Entre ellos, el uso constante de plaguicidas, la obesidad generalizada, la contaminación, los químicos empleados en los productos que usamos frecuentemente o los disruptores endocrinos (sustancias químicas que pueden alterar nuestro equilibrio hormonal).

Por todo ello, queda replantear el uso de ciertos productos en la industria que podría derivar en reducción importante de la presencia del ser humano sobre el planeta.

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