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Este es el secreto de la reina Isabel II para evitar ser envenenada

Mark Flanagan se encarga de velar por los menús especiales que cada día se prepararan para la familia real británica en todos sus palacios.

Este es el secreto de la reina Isabel II para evitar ser envenenada

En el palacio de Buckingham, como residencia real de la reina británica Isabel II, se toman muchas medidas de seguridad en torno al cuidado de la monarca. No solo en torno a la posibilidad de que nadie ajeno penetre sus vallas y muros, sino que también cuidan que agentes no humanos tampoco lo hagan. El documental 'Secretos de la cocina real' ha puesto la descubierto todos los trucos que Isabel II y su servicio llevan a cabo para evitar ser envenada o contraer el contagio de enfermedades a través de su rutina alimenticia. 

En Londres se tiene especialmente cuidado con su nutrición, tanto es así que la emisión de esta pieza audiovisual muestra algunos de esos entresijos y hábitos que se montan en relación a la logística de las comidas de la esposa de Felipe de Edimbugo. Todo se lleva con mucho secretismo, incluso en los fogones.

De ocho a diez cocineros suelen preparar los platos de la reina, que además cuenta con un chef personal para hacerse cargo de cualquiera de las habituales citas que se suelen dar en la residencia real. Después, el personal elige al azar uno de los platos del menú, nadie sabe a quién le será entregado. Con el fin de que nadie vierta ningún tipo de sustancia tóxica para el organismo, Isabel II sigue este procedimiento para que hasta el momento en el que le es servida su comida, nadie sepa cuál de los platos está destinado a ella. 

Menú al gusto

A la reina Isabel le gustan los almuerzos simples, a base de especias,  renunciando a comidas gourmet "A la reina Isabel le gustan los almuerzos simples, a base de especias,  renunciando a comidas gourmet"

Una vez en la mesa, el programa muestra las reglas que la reina ha establecido a la hora de sentarse a almorzar con ella. Una de ellas, quizá la más sorprendente, es la de que todo el mundo debe acabar sus platos antes que ella. No sería la primera vez que alguno de los asistentes casi se atraganta con alguno de los exquisitos manjares que se preparan para la ocasión, por ello esta regla siempre ha traído más de un problema en su ejecución. Está claro que nos gusta disfrutar y saborear la comida, además comer deprisa no ayuda en nuestra digestión y tampoco es un buen hábito alimenticio. En la actualidad se desconoce si Isabel II ha decidido dar su brazo a torcer y ser un poco más flexible con la medida, que también habría decretado ser la primera en sentarse en la mesa y probar bocado. Nadie puede hacerlo antes que ella. 

Otro de los gustos particulares de la casa real británica es la de elaborar menús especiales, hechos a su medida, pues para eso son reyes. La familia de Isabel II tiene la discreta y modesta esquisitez, nótese la ironía, de pedir almuerzos confeccionados especialmente para cada uno de sus miembros. Se sabe que además piden ingredientes que han de ser conseguidos con un prudente tiempo de antelación, pues no todos son igual de fáciles de conseguir y por lo tanto, el chef tiene que hacer en muchas ocasiones una árdua investigación para encontrarlos. 

La reina de Gran Bretaña e Irlanda del Norte tiene gustos particulares a la hora de sentarse a la mesa, sin embargo, hay uno que llama la atención. No sabemos cómo habrán diseñado su presentación, pero lo cierto es que le encanta el más típico plato inglés, el fish & chips, que es simplemente fritura de pescado y patatas fritas. Es conocido comunmente por ser la especialidad estrella de la street food británica.

Hace ya algunos años, Mark Flanagan, el citado y famoso mandamás en la cocina de la reina, habló con la prensa para relatar los particulares gustos y rutinas que sigue tanto en Buckingham, como en Windsor, Sandringham y Balmoral. Sabe que no es fácil estar al servicio de una monarca con tanto renombre mundial, pero se lo toma con humor y por supuesto, junto a su equipo, disfruta dando de comer a toda la familia real británica. Entre la información que pudo revelar, Flanagan aseguró que Isabel II no es una gourmet y "come para sobrevivir". "Le gusta la comida simple, sin florituras". Sin embargo, es discreto y no le gusta revelar información que en Londres consideran confidencial. 

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