El rescate de Julen: dificultad, angustia y esperanza

El rescate de Julen: dificultad, angustia y esperanza

Julen, un niño de año y medio de Málaga, cayó en a pozo de 100 metros de profundidad.

El pasado 13 de enero, Julen, un niño de un año y medio de edad, cayó a un pozo en Totalán, Málaga. Aquel día, su padre avisaba a los servicios de emergencia porque el menor había caído en un pozo de la finca donde estaban pasando el día, un pozo de 25 centímetros de ancho y 100 metros de profundidad.

Desde entonces la localidad se ha volcado con el caso, y multitud de ingenieros, servicios de emergencia yexcavadores están trabajando para intentar rescatar a Julen lo antes posible. "No vamos a parar ni un solo minuto hasta rescatar al menor de allí. Nadie del equipo duda en que vamos a sacarlo y deseamos y confiamos en que sea con vida", afirmaba este 18 de enero María Gámez, subdelegada del Gobierno de Málaga.

Aún así, las labores están tardando más de lo normal por la fragilidad del terreno y la previsión del tiempo. La idea de crear un túnel paralelo o de abrir el suelo al aire libre son algunas de las opciones que barajan, pero que demorarán el rescate.

Los primeros días

Julen se cayó en un pozo de de una finca no vallada en Tumba del Moro, Málaga "Julen se cayó en un pozo de de una finca no vallada en Tumba del Moro, Málaga"

El accidente se dio cerca del dolmen de Cerro de la Corona, más conocido como Tumba del Moro, en una finca sin vallar y en un pozo sin señalizar y sin proteger, por el cual el joven Julen se precipitó sin querer. Allí, los padres, José Roselló y Victoria García, estaban pasando el día junto a unos familiares.

Uno de sus acompañantes oyó el llanto de Julen y fue cuando los progenitores se percataron del accidente. Por lo tanto, escucharon al niño llorar después de haber caído, pero el sonido se paró de golpe. Es por ello que los efectivos de emergencia temen por el estado del niño y han de apresurarse a rescatarlo.

Al día siguiente del accidente, los bomberos empleados en las labores de rescate encontraron dentro del pozo, gracias a una cámara, una bolsa de golosinas que Julen llevaba en la mano cuando se cayó y un vaso.

Las imágenes muestran también que, a unos 75 metros de profundidad, había un tapón de tierra, quizá por culpa de un desprendimiento. Los servicios de rescate temen que el niño pueda encontrarse debajo.

El 16 de enero las pruebas de ADN de unos pelos que se la hallaron durante las primeras horas de rescate confirmaron que pertenecían a Julen. Esta prueba hacía ver que era posible que el niño estuviera cerca, y así lo creía su padre. "Mi hijo está aquí, que nadie lo ponga en duda", aseguraba José Roselló a el Diario Sur.

La angustia de los padres

El pueblo de Totalán se ha volcado con la familia para darles ánimo y esperanza "El pueblo de Totalán se ha volcado con la familia para darles ánimo y esperanza"

Tras casi dos días después del accidente, la desesperación comienza a surgir. La Policía no descarta encontrar restos de sangre como pista, diferentes servicios y empresa de excavaciones proponen varias opciones... Pero la angustia de la familia era notable y el padre no ocultaba su malestar en las entrevistas en televisión.

"Muchos tweets de apoyo, muchos votos, pero medios ninguno. ¿Sabe usted lo que es llevar aquí 30 horas esperando a que saquen a tu hijo de un pozo? No se está haciendo una puta mierda", se quejaba a 'El programa de Ana Rosa'.

Por su parte, el alcalde de Totalán, Miguel Escaño, coincidía con sus declaraciones en 'Espejo Público': "Existen medios, hay infrarrojos, hay georradar y muchas cosas por hacer. Y antes de ayer no se hizo nada".

Desgraciadamente, José Roselló y Victoria García lo deben estar pasando muy mal, y no sólo por Julen. En 2017 perdieron un hijo, Oliver, de un ataque al corazón mientras iba por la calle.

La peligrosidad del pozo

La irregularidad del terreno está retrasando las labores de rescate "La irregularidad del terreno está retrasando las labores de rescate"

Durante el rescate, las irregularidades del pozo iban saliendo a la luz. Al parecer no tenía permisos de la Junta de Andalucía ni tampoco estaba protegido ni señalizado. El dueño se había limitado a ocultar el agujero con una piedra encajada, mientras que la Ley de Aguas obliga a que este tipo de excavaciones se entierren con hormigón o residuos orgánicos. La familia está dispuesta a denunciar al propietario, lo cual podría suponerle una sanción de entre 6.000 y 300.000 euros.

Además, la inestabilidad del terreno hace que la idea inicial de excavar un túnel horizontal se deshechara para evitar posibles desprendimientos. La opción que surge es la de realizar una excavación paralela vertical, pero tardaría de dos a tres días.

Además, las previsiones climatológicas no son muy favorables. La Agencia Estatal de Meteorología avisa de que el fin de semana del 19 y 20 de enero habría casi un 100% de probabilidades de lluvia y podría acumularse entre cinco y diez litros de agua por metro cuadrado.

"La lluvia condiciona mucho los trabajos. Intentaremos poner los medios adecuados. Siempre afecta el movimiento de tierras y es mejor hacerlo en tiempo seco, aunque en una perforación no influye tanto", cuenta Ángel García Vidal, delegado del Colegio de Ingenieros de Caminos de Málaga.

Las labores de rescate están tomando más tiempo del esperado y, aunque premian la seguridad sobre la velocidad para no hacer peligrar el rescate, la tensión y la desesperación de José Roselló y Victoria García es cada vez mayor.

El suceso conmociona las redes

Por su parte, algunos de los dirigentes de los principales partidos políticos han mostrado su solidaridad con el caso de Julen. PSOE, Ciudadanos y PP enviaban sus mensajes de apoyo tras leer las primeras noticias.

Sin embargo, no todos los mensajes de apoyo sobre el caso son positivos y los hay que han dedicado sus mensajes a criticar las labores de rescate por lo que están tardando o por los métodos que están utilizando. Algunos usuarios también proponen opciones para sacar a Julen del pozo, aunque podrían no ser muy buenas ideas.

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