Lo que el PP pretende ocultar sobre la gestión de Feijóo en Galicia

Lo que el PP pretende ocultar sobre la gestión de Feijóo en Galicia

El candidato a suceder a Rajoy esconde, entre otras cosas, una gestión sanitaria deficiente y un sistema de corruptelas.

Política Guillermo Galindo Guillermo Galindo 11 Junio 2018 11:36

Alberto Núñez Feijóo parte con ventaja para ser el próximo sucesor de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular. La necesidad de alejarse de guerras internas y su imagen pública a nivel nacional lo convierten en el candidato idóneo para devolver la confianza del electorado en el partido.

Sin embargo, su gestión al frente de la Xunta de Galicia, que preside desde 2009, no es tan armoniosa e impoluta como los populares intentan vender. Podemos destacar tres grandes aspectos que han salpicado su labor como presidente gallego: los recortes, el clientelismo y la famosa relación con el narco Marcial Dorado. Hagamos un repaso de todos ellos.

Nueve años después, la crisis se mantiene en Galicia

Feijóo alcanzó la presidencia de la Xunta en 2009, en plena crisis económica. Nada más llegar, optó por la política de recortes que más tarde impondría su partido a nivel nacional. El resultado fue una sanidad seriamente dañada, que tenía forzosamente que cumplir unas exigencias que repercutían directamente en la vida de los ciudadanos, como sucedió con la muerte de ocho pacientes por hepatitis C a los que el Sergas (el Servicio Gallego de Salud) negó el tratamiento por su elevado coste. 

Durante estos años ha habido numerosas manifestaciones por la sanidad pública gallega "Durante estos años ha habido numerosas manifestaciones por la sanidad pública gallega"

Sus recortes han costado vidas y han repercutido en el bienestar de los gallegos, y todo para que la situación en Galicia sea peor en 2018 que en 2009. Así lo indican los datos del Instituto Galego de Estadística, que señalan la existencia de 25.400 parados más en la actualidad que hace nueve años, lo que supone una tasa de desempleo que ha pasado del 12,2% al 15,1%. Entre los jóvenes de 20 a 24 años, la situación es más drástica. Su tasa de paro es del 33,6%, cinco puntos más que en 2009. Además, el desempleo de larga duración actual es del 7%, el doble que cuando Feijóo llegó al poder.

El gasto público ha descendido un 9,3% en esta década, pero no ha servido para mejorar la salud económica del territorio. Bajo su mandato, la deuda pública se ha disparado un 185%, de los 3.923 millones de 2009 a los más de 11.200 millones de finales de 2017. 

La corrupción le aprieta pero no le ahoga

Si en algo se asemeja Feijóo a Rajoy, al menos hasta hace dos semanas, es que ambos se encuentran rodeados de una corrupción de la que se empeñan en salir de forma airada. De momento, Feijóo lo ha conseguido.

Ha salido impune de casos de clientelismo y nepotismo totalmente probados, como cuando colocó a su prima, Isolina Núñez, al frente del área sanitaria de Santiago. Controlar la sanidad parece ser el principal objetivo del presidente, o eso deja entrever la Justicia, que ha anulado durante estos años oposiciones amañadas para médicos afines al PP. Por si fuera poco, numerosos profesionales denuncian despidos de los centros sanitarios en los que trabajaban tras negarse a asumir los drásticos recortes en el estamento.

El presidente de la Xunta ha sabido salir airoso de la corrupción que le rodea "El presidente de la Xunta ha sabido salir airoso de la corrupción que le rodea"

Feijóo ha ido superando escándalos como solo un alto dirigente popular sabe hacerlo. Ha salido indemne de la unión de las cajas Caixa Galicia y Caixanova, propulsada por él basándose en una supuesta auditoría secreta que resultó ser un mero análisis superficial por el que la consultora se llevó un millón de euros. La unión fue un fracaso, y obligó al Estado a inyectar 8.000 millones de euros para evitar su caída. Novacaixagalicia finalmente fue vendida a un grupo financiero con sede en Venezuela por 1.000 millones. 

Parecía que el caso Pokémon, en el que alcaldes gallegos del PP y PSOE fueron imputados por recibir mordidas de una empresa que también tenía relación con la Xunta, iba a dañar su figura. Pero tampoco fue así. Feijóo ha sabido zafarse cual equilibrista de todos los peligros que pudieran manchar su imagen pública. Ha tenido relaciones directas o indirectas con procesados en la operación Campeón, Cóndor y Gürtel y ha salido siempre indemne.

Las fotos con el narco Dorado, su gran condena

De lo que no ha podido librarse Feijóo es de las fotos tomadas en 1995 en el yate del narcotraficante gallego Marcial Dorado. Posar de forma amistosa con un narco será algo que le acompañará toda la vida. Por aquel entonces era secretario de la Consejería de Sanidad, y su amistad con Dorado era firme y consolidada. 

La foto con Marcial Dorado, el principal escándalo de Feijóo "La foto con Marcial Dorado, el principal escándalo de Feijóo"

En 2004, el narco fue detenido y condenado a catorce años por tráfico de cocaína. Al registrarse su casa se encontraron las fotos con Feijóo, que no se hicieron públicas hasta 2013. Aunque la versión oficial del partido apunta al PSOE como culpable de la filtración, fuentes cercanas al presidente de la Xunta contemplan la posibilidad de que fuera Soraya Saénz de Santamaría, que ha dirigido el CNI durante los últimos años, quien sacara a la luz las instantáneas para minar la popularidad del sucesor de Manuel Fraga en Galicia. 

Sea como fuere, el objetivo está conseguido y el daño, hecho. Tampoco ayudaron las explicaciones de Feijóo, que aseguró desconocer las actividades de su amigo, una afirmación difícilmente sostenible en la medida en la que Dorado ocupaba las portadas de la prensa gallega casi de manera diaria.

Así es Alberto Núñez Feijóo, principal candidato a la presidencia del Partido Popular. 

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