El PP y la ficción más grotesca: "Mostramos nuestro compromiso con el colectivo LGTBI"

El PP y la ficción más grotesca: "Mostramos nuestro compromiso con el colectivo LGTBI"

El PP es conocido por recurrir la ley del matrimonio igualitario o sancionar a Villalobos por votar a favor de esta iniciativa.

Política Adrián Parrondo Adrián Parrondo 17 Mayo 2018 12:12

El Partido Popular ha lanzado una campaña para reivindicar el Día contra la Homofobia y la Transfobia. A un año de las elecciones, la formación conservadora también ha aprovechado para mostrar su "compromiso con el colectivo LGTBI para avanzar en sus derechos en todo el mundo".

Llama la atención la postura en un partido que ha vetado la Ley LGTBI para luchar contra la homofobia, que ha recurrido el matrimonio igualitario, que haya sancionado a Celia Villalobos por votar a favor de la medida en 2005 o que tiene un líder, Mariano Rajoy, que aseguró en 2005 que "el matrimonio siempre ha sido una institución entre un hombre y una mujer". Casi nada.

Si este cinismo controversia os ha llamado la atención, atended a la forma en la que terminan su mensaje. Porque, para "tener muchos amigos homosexuales", la formación conservadora parece que no ha entendido qué supone aquello de ser homosexual: "Defendemos la libertad de cada uno en elegir a quien ama". 

Es decir, según la formación de la gaviota (que no pollo), el colectivo LGTBI se dedica a elegir si le gusta un 'varón o una hembra' -en base a sus propios mensajes- en función de si hace Sol, viento, lluvia o nieve. ¿Qué os apetece hoy?

Quizás, haya que incorporar que el número dos de Cifuentes y actual presidente madrileño mostrase su comprensión al veto popular en el Orgullo y acudiera a título personal "para acercar posturas". Todo un rebelde.

Su apoyo a las personas trans

El apoyo al colectivo trans por parte del PP es histórico. Tanto, que en el año 2011, una Cifuentes adicta a los Eroskis se reía cuando un presentador de Intereconomía llamaba a Carla Antonelli "chica, chico, chique" y aseguraba que su integración en la política era innecesaria, porque tampoco hay "un tío de Botswana, un pescador o un buscador de perlas en las aguas marianas". Una perla como el cerebro de Xavier Horcajo, el autor de estas palabras y 'nada adepto' a las tesis de Génova.

Alguna de las personas que leen estas líneas podrán pensar; "¡Estás hablando de 2005!". Y yo os digo: error. En pleno mes de febrero de este prolífico año 2018, el PP ha decidido que la transexualidad es una enfermedad mental y se ha negado a despatologizarla. Algo normal si atendemos las posturas de su líder en Valencia, Isabel Bonig, que 'valientemente' apoyó el autobús que reclamaba el bullying contra los menores transexuales porque "era libertad de expresión". Habrá que considerar su postura en el caso de que se atacase a los fieles católicos o a los heterosexuales, con un ingenioso cartel "Stop Heteros".

"Ser gay es una enfermedad"

Aquilino Polaino, quizás, próximo homófobo en salir del armario "Aquilino Polaino, quizás, próximo homófobo en salir del armario"

El 'compromiso' del PP viene de largo y se evidenció en su 'nada vergonzosa' campaña contra el matrimonio igualitario (Maroto, por favor, atiende). Según la formación conservadora, algunos de sus miembros como Iñaki Oyarzábal o el propio Maroto, debieron tener un "padre alcohólico o violento para elegir su homosexualidad". No lo decimos nosotros: achacad la frase a Aqulino Polaino (un nombre envidiable) que fue el 'experto' que el PP envió al Senado para "mostrar su compromiso con el colectivo LGTBI".

A pesar de sus polémicas palabras, hay que reconocer que el PP mantiene discrepancias. Por ejemplo, las de la 'superdotada' Ana Botella, que en el 'Programa de AR' llegó a decir que "una manzana y una pera nunca pueden dar dos manzanas". Nosotros lo hemos intentado y solo hemos obtenido una macedonia, la misma que tuvo Ana Botella en su cabeza cuando se inventó especies animales como la 'gaviota ruidera' en su cargo como concejala de Medio Ambiente. U otras 'Paridas' que podéis comprobar aquí:

El culmen de su apoyo al colectivo llegó tras la aprobación del matrimonio igualitario en 2005: llevarlo al TC para que lo suspendiese. Recordando esta hazaña, Maroto aprovechó para decir que "si todos los gays fueran de IU, no habría matrimonio igualitario". Por ello, aquella formación apoyo el matrimonio igualitario y la suya no. Tiene lógica.

Ahora, con el destierro de un renegado Rouco en un lujoso sarcófago-apartamento en La Latina con vistas a la Casa de Campo, el PP se pone la medalla de su apoyo al matrimonio LGTBI. Muchas gracias.

Las redes estallan

No comprendemos las causas, pero hay usuarios de Twitter que no han creído este tuit tan sincero por parte del PP y han criticado (dicen que con datos) su presunta homofobia. Atended:

Gracias, Partido Popular.

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