Va a abrir un museo dedicado íntegramente a las vaginas

Va a abrir un museo dedicado íntegramente a las vaginas

La feminista Florence Schechter se ha propuesto crear un museo que rompa los tabúes acerca de la sexualidad femenina.

No hay ninguna duda de que el sexo ha sido siempre un tabú, pero el cuerpo femenino se ha llevado, quizás, la peor parte. Por ello, la feminista y activista Florence Schechter ha decidido impulsar una iniciativa para financiar el primer museo en dejar de lado los tabúes que existen alrededor del cuerpo femenino convirtiendo a la vagina en protagonista. Eso sí, lejos del prisma de la hipersexualización y la mirada masculina a través del que se ha representado siempre.

La iniciativa necesita ahora 35.000 euros para poder convertirse en una realidad, sin embargo, su creadora tiene altas espectativas y espera poder recaudar la financiación necesaria antes de mayo para inaugurar este museo en favor de la liberación y la representación de la sexualidad femenina en noviembre.

Pero la creación de Florence Schechter no será únicamente un lugar para la visibilidad, si no que prevé además explicar anatomía femenina, historia y contexto sobre el papel otorgado a los órganos sexuales femeninos en la sociedad a lo largo de los años, que es, sin duda, muy diferente al trato recibido por los masculinos.

Es innegable que la sexualidad masculina ha gozado siempre de una mayor visibilidad. De hecho, desde pequeños, los adolescentes no sienten ningún tipo de pudor al hablar sobre su masturbación y dibujan penes a modo de broma en todos lados. En Islandia existe incluso un museo del pene.

Y ese ha sido precisamente el argumento utilizado por Florence Schechter para defenderse de las múltiples críticas que ha recibido por parte del sector más conservador, a las que ha respondido: "Si existe un museo del pene en Islandia, ¿por qué no uno de la vagina?".

Muchos tipos de vaginas

Sin embargo, a pesar de estas afirmaciones, el museo no pretende ser una réplica de la Faloteca islandesa donde simplemente se representen vaginas en todas sus formas, si no que la iniciativa nace como una respuesta a una cuestión que afecta a la salud pública.

Los estudios médicos han demostrado ahora que la censura y la represión a la que el cuerpo femenino se ha visto sometido desde siempre afecta profundamente a la autoestima y la seguridad de las mujeres, les impide conocer su cuerpo de manera adecuada y detectar posibles problemas de salud, y les dificulta enormemente mantener relaciones sexuales sanas y disfrutar del sexo plenamente y sin complejos.

Florence Schechter lo explica de forma clara y contundente: "Si ni siquiera puedes usar la palabra 'vagina' sin ruborizarte, piensa en lo tremendamente que eso afecta a tu salud. El 65% de los jóvenes dice que no se siente cómodo pronunciando la palabra vagina o vulva. Más de 1 de cada 10 mujeres de 16 a 35 años de edad dijeron que les resultaba muy difícil hablar con sus médicos de cabecera sobre sus problemas de salud ginecológicos. Casi un tercio de mujeres admitió que habían evitado acudir al ginecólogo debido a la vergüenza", explica.

Pero si de algo sirve el Museo de la Vagina, no es solo para que las mujeres pierdan el miedo a expresar libremente su sexualidad, sino para dar a conocer que existen muchos tipos de vaginas y todas ellas son válidas. El hecho de que la publicidad y el porno hayan impuesto un cánon de cuerpo femenino ha repercutido también negativamente en las mujeres y en la forma en la que ven y juzgan su propio cuerpo y sus genitales. "Ha habido un aumento del 500% en vaginoplastias en Reino Unido, un factor determinante de esto ha sido las representaciones irrealmente estrechas de la vulva en la cultura popular" añade Schechter.

El museo estará orientado también a personas sin vagina. "No solo las personas con vagina necesitan saber sobre ellas. La mitad de los hombres no se sentirían cómodos conversando sobre problemas ginecológicos con una pareja femenina, y muchos dijeron que aún ven la vagina como envuelta en un misterio", aseguran desde la página web del museo, y añaden que será un lugar inclusivo y de interés para todos los públicos, donde habrá también secciones dedicadas a asuntos LGTB y al consentimiento sexual.

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