Buscar
Usuario

Noticias

Cuatro de cada diez mujeres han visto amenazada su integridad física en España

Un informe elaborado por Amnistía Internacional pone de manifiesto la misoginia y el machismo imperante en las redes sociales.

El machismo es un problema que existe en la sociedad desde sus inicios. Pese a que se han logrado avances importantes en las últimas décadas, todavía queda un enorme trabajo legislativo por hacer por parte de los gobiernos y, en cierta medida, también dentro sector empresarial y otras capas de la sociedad.

Ya lo advertía un estudio del Centro Reina Sofía: uno de cada cuatro jóvenes españoles consideraban la violencia machista como una "conducta normal". Personas que por su edad -entre 15 y 29 años- se supone que han sido educadas contra la violencia ejercida por parte de los hombres hacia las mujeres.

Sin embargo, esta discriminación sigue vigente todavía tanto en las generaciones pasadas como en las nuevas. Un reciente informe elaborado por Amnistía Internacional afirma que un 19% de las mujeres que navegan en la red en España han sufrido o sufren abusos por parte de hombres. Y cuatro de cada diez chicas ha visto amenazada su integridad física.

Estos datos y otros se recogen dentro de una encuesta realizada a 500 mujeres de entre 18 y 55 años en ocho países diferentes: España; Dinamarca; Italia; Polonia; Reino Unido; Suecia; Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Amenazadas y amordazadas en Internet

El 19% de las mujeres españolas declaran haber sufrido abusos en Internet "El 19% de las mujeres españolas declaran haber sufrido abusos en Internet"

Amnistía Internacional (AI) ha concluido en su informe que los gobiernos no están haciendo lo necesario para atajar la violencia machista y misógina en las redes sociales. Demanda a los políticos que garanticen mediante leyes la prevención y la lucha contra estos abusos y advierten sobre el mal uso de aplicar normas que, a su vez, puedan llegar a coartar la libertad de expresión. 

Esta organización global pide a las empresas que se empleen a fondo para garantizar la libertad de expresión, pero también el derecho a las mujeres a utilizar estas plataformas libremente sin la necesidad de ser atacadas y violadas virtualmente. "Tienen que hacer cumplir sus propias normas para la comunidad de tolerencia cero con este tipo de abusos", afirman. Asimismo, llaman a empoderar a los usuarios para que utilicen herramientas de bloqueo o silencio contra las personas que acosan a otras.

El 59% de los ataques provenían de completos desconocidos "El 59% de los ataques provenían de completos desconocidos"

Estos llamamientos a evitar los abusos en las redes sociales se enmarcan dentro del informe elaborado por AI que arroja unos datos preocupantes con respecto a España y a nivel mundial: el 49% de las encuestadas afirma que estos ataques hacia su integridad son de naturaleza misógina o sexista; el 27% denunció amenazas de agresión física o sexual; el 64% manifestó que habían sido agredidas por racistas, sexistas, homófobos o tránsfobos. Estos ataques provenían en un 59% por parte de desconocidos.

Asimismo, un 26% de las españolas internautas afirman que sus acosadores han divulgado datos sobre ellas en la red; el 52% de ellas tenía una autoestima más baja tras estos hechos; un 51% de las mujeres ha reconocido sufrir ataques de pánico o de estrés; el 55% declaró sufrir problemas para dormir y un 44% señaló que tenían inconvenientes para concentrarse durante periodis largos como consecuencia de estos abusos en Internet. 

Si se comparan los porcentajes de las encuestadas españolas con la media global, apenas varían. La inseguridad y la sensación de indefensión que reflejan las mujeres en la red de redes es, de manera general, algo compartido por las ciudadanas de los ocho países en los que se ha elaborado este informe.

Internet, un lugar tóxico para las mujeres

Amnistía Internacional pide a los gobiernos y a las empresas que actúen contra estos ataques en las redes "Amnistía Internacional pide a los gobiernos y a las empresas que actúen contra estos ataques en las redes"

La investigadora de Tecnología y Derechos Humanos en AI, Azmina Dhrodia, ha declarado que Internet puede ser "un lugar tóxico y temible para las mujeres". "No es ningún secreto que la misoginia y los abusos prosperan en las plataformas de redes sociales", asegura mientras prosigue: "este estudio muestra lo perjudiciales que son las consecuencias de los abusos en Internet para las mujeres que lo han sufrido".

Dhrodia apunta directamente a las empresas que manejan las redes sociales y las aplicaciones donde se están cometiendo estos abusos. La investigadora alerta sobre la rapidez en la que un mensaje puede convertirse en viral y perjudicar la vida de la damnificada para siempre. Los daños serían casi irreversibles, sobre todo a nivel psicológico.

Las consecuencias psicológicas pueden ser graves para las mujeres "Las consecuencias psicológicas pueden ser graves para las mujeres"

Para AI, la libertad de expresión de las mujeres y de otras minorías se está viendo atacada frontalmente por parte de los intolerantes, machistas, misóginos y homófobos, entre otros que incitan al odio. Hoy en día, el miedo a que se compartan imágenes de contenido sexual o datos privados es una amenaza real que puede tener consecuencias nefastas para sus víctimas.

Sin embargo, estos abusos y ataques contra la integridad moral de los y las destinatarias no solo quedan en el mundo virtual: en muchas ocasiones se amenaza con infligir daño físico, ya sea mediante golpes o violaciones. La sensación de vivir en un estado de miedo permanente traspasa las pantallas y perjudica la vida diaria de las mujeres.

AI lo tiene claro: todo tipo de abusos tiene que tener una respuesta por parte de los gobiernos y las empresas sin que ello conlleve un recorte de libertades en derechos como el de la expresión. Sin ir más lejos, un 48% de las españolas encuestadas considera que las medidas en este sentido son 'inadecuadas' y un 22% critica la respuesta policial.

Por lo tanto, la responsabilidad de prevenir y/o actuar contra estos ataques la tienen, principalmente, los gobiernos con la ley en la mano. Y, además, las compañías que permiten que proliferen mensajes que incitan al odio o que amenazan directamente a un sector de sus usuarias.

Artículos recomendados

Comentarios