Muere el muñeco Ken humano a los 20 años

Muere el muñeco Ken humano a los 20 años

El brasileño Celso Santebanes, que se gastó más de 35.000 euros en operaciones para parecerse al muñeco Ken, muere a los 20 años de una neumonía tras enfermar de leucemia.

Noticias 07 Junio 2015 12:07

Triste final para la historia de un joven que entretuvo a Brasil y buena parte del mundo durante los últimos años. El joven Celso Santebanes ha muerto a los 20 años víctima de una neumonía infecciosa tras diagnosticársele leucemia hace apenas cinco meses.

Santebanes -o Borges Pereira como se llamaba antes de saltar a la fama- era muy conocido en Brasil por ser el "doble" de carne y hueso del muñeco Ken, novio de Barbie. La obsesión de Santebanes le llevó a gastarse más de 35.000 euros en operaciones de cirugía estética para parecerse al muñeco.

Pasando por quirófano desde los 16 años, su familia siempre le había dicho que se parecía al muñeco de Mattel. Para lograrlo se había operado la barbilla, los pómulos, implantado cartígalo en la nariz e inyectado silicona en varias partes del cuerpo, entre ellas los pectorales.

Una frívola inversión que sin embargo era su modo de vida: llegaba a cobrar hasta 12.000€ por una aparición en televisión y había lanzado su propia gama de muñecos.

El triste y rápido final del Ken humano

Celso Santebanes, el Ken humano "Celso Santebanes, el Ken humano"

Celso descubrió que tenía cáncer hace cinco meses cuando acudió al hospital para tratarse de una infección causada por los implantes de hidrogel que se había inyectado en las piernas hace cuatro años. "Lo que ahora importa es mi salud y lucharé por ella", aseguraba en enero tras ser diagnosticado.

Desgraciadamente su cáncer avanzó rápido, perdiendo todo lo que había conseguido a golpe de bisturí. Primero fueron puntos negros en la piel causados por el tratamiento. Más tarde sangrado en las encías y pérdida del cabello. En las últimas semanas tenía que desplazarse en silla de ruedas tras haber perdido peso y fuerza.

Una neumonía contráida en los últimos días le provocó la muerte. "Cuando estaba empezando a cumplir sus sueños, descubrió su enfermedad y los sueños se interrumpieron", ha declarado su padre Celio Borges. "Él tenía planes pero Dios tenía otros para él".

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