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Política

Rajoy empieza una nueva etapa para volver al anonimato: "Ahora toca vivir la vida"

El expresidente comienza una nueva etapa en la que tendrá que lidiar con su sucesión y su temida imputación en la Gürtel.

Tras la inesperada caída del gobierno de Mariano Rajoy, el expresidente quiere evitar continuar con el perfil de su gran enemigo: la persona que le eligió vía 'dedo divino', José María Aznar.

Sus allegados han mostrado un apoyo cerrado en estas horas tan bajas. "No se merecía este final", aseguran miembros de su entorno. "Él no se dedicará a dar lecciones o sentarse en foros y consejos de administración", reconocen otros.

Hasta el propio Rajoy reconoce que su futuro pasa por una vida alejada de los focos y la política: "No iré por el mundo dando lecciones a nadie", ha declarado en una nueva pulla a Aznar, aquel que se ofrece para "reconstruir el centroderecha".

A pesar de todas estas palabras, el exmandatario se encuentra en las horas más bajas. El diario El Mundo ha publicado varias fotografías de Rajoy a paso firme, con sus tradicionales caminatas, ahora por la Casa de Campo y a varios kilómetros del lugar del que acaba de ser desalojado.

Cabizbajo, el presidente ha intentado evitar responder a ninguna pregunta y sus fieles escuderos, dos guardaespaldas que protegen al nuevo expresidente, se encargan de mantenerle alejado de los focos.

Mariano Rajoy quiere iniciar una nueva vida alejado de los focos "Mariano Rajoy quiere iniciar una nueva vida alejado de los focos"

Lo cierto es que la situación no es especialmente halagüeña para Rajoy. El (aún) presidente del PP pensaba hace un mes que tenía atada la legislatura tras aprobar sus presupuestos con el PNV, aquel partido que inesperadamente le haría caer vía moción de censura.

Su interés por perpetuarse en el cargo tiene dos explicaciones. Primero, superar a Aznar en La Moncloa y dar una lección a la persona que ha sido más crítica con su gestión, con gestos nada discretos, como la desvinculación de FAES y el apoyo a Ciudadanos.

Por otro lado, Rajoy teme la imputación en la Trama Gürtel. La aparición del escrito M. Rajoy junto al escrito de "Salida, 2.100.000", le sitúan en la sospecha del cobro de sobresueldos. Si mantiene su escaño, podría garantizar que la causa quedase bloqueada hasta la decisión del Supremo, en virtud de su aforamiento. Es su gran obsesión.

Ahora, cuando llega su final político (reconocido hasta por su esposa, a quien llama cariñosamente Viri), Rajoy no descarta continuar, al menos, con un puesto en las listas. Su situación no sería inédita: el expresidente Felipe González permaneció con un escaño hasta el año 2004, a pesar de que había abandonado el puesto de presidente tras la victoria de Aznar en 1996.

Guerras internas

Feijóo quiere ofrecer a Cospedal una candidatura unitaria al estilo Aznar-Álvarez Cascos "Feijóo quiere ofrecer a Cospedal una candidatura unitaria al estilo Aznar-Álvarez Cascos"

Mariano Rajoy se centrará ahora en cuidar de su padre, con quien ha vivido toda esta etapa en La Moncloa y, sobre todo, en dedicar más tiempo a su hijo mayor, que está a punto de volar del nido.

A pesar de reconocer que esta nueva etapa le permite vivir "una liberación", lo cierto es que el calvario no termina. Junto a la temida imputación que ya hemos comentado, el vacío de poder que deja en su partido amenaza con una guerra sin cuartel.

Su insistencia en no intervenir en las futuras primarias, puede equilibrar las fuerzas entre los tres candidatos previsibles: Feijóo, Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. Pesos pesados que pueden dejar en evidencia la grieta que existe entre las diferentes familias del partido.

La única esperanza parte de un ofrecimiento de Feijóo a Cospedal. Se trata de una candidatura de consenso entre ambos, al estilo de la ya realizada con Aznar y Alvárez Cascos y que anularía a Soraya.

El antiguo G-8 intentará anular la candidatura de Soraya "El antiguo G-8 intentará anular la candidatura de Soraya"

Cospedal continuaría con el cargo de secretaria general, gracias a que cuenta con el apoyo de la cúpula del partido, que considera que ella ha gestionado todos los momentos difíciles y ha mostrado un apoyo constante al Partido Popular.

Soraya es una outsider, ha crecido en el Gobierno gracias a la mano de Mariano Rajoy y nunca se ha vinculado cerradamente con las estructuras del PP. Personalidades del G-8 del partido, como José Manuel García Margallo, han llegado a decir que no comprenden "cómo una becaria puede ascender tan rápido. No tiene ideología y podría haber recalado en el PSOE o Podemos sin ningún problema". Así lo manifestó en una entrevista publicada en el libro 'La vice-presidenta'.

Soraya solo cuenta con el apoyo de dos federaciones débiles: Andalucía y País Vasco. Y no olviden su estrecha vinculación con la anterior etapa. ¿Qué sucederá a partir de ahora? No podemos descartar ninguna sorpresa: ahí tienen a Pedro Sánchez.

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