Crean la primera Barbie musulmana con hiyab

Crean la primera Barbie musulmana con hiyab

La empresa dedicada a fabricar la conocida muñeca se ha inspirado en una esgrimista estadounidense musulmana.

La empresa Mattel, fabricante de la famosa Barbie con la que juegan millones de niñas y niños alrededor del mundo, ha decidido ampliar su catálogo y hacerlo más inclusivo con las diferentes sensibilidades existentes en la sociedad. La compañía ya lanzó en enero de 2016 varias muñecas que tenían diferentes aspectos: altas, bajitas, gordas...

Sin embargo, ahora el turno le ha tocado a las musulmanas: Mattel ha creado la primera Barbie con un hiyab a imagen y semejanza de la deportista de esgrima Ibtihaj Muhammad, una atleta musulmana y estadounidense de 30 años que se presentó a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 para intentar ganar su primera medalla.

Pese a que Muhammad no logró este objetivo, el hecho de haber roto todos los estereotipos por ser ciudadana de Estados Unidos (EEUU), convivir con su religión y luchar por sus sueños deportivos, ha incitado a Mattel a crear la primera muñeca que integra a las mujeres del mundo árabe.

Para lograr el propósito de lanzar la primera muñeca de la historia que porte un hiyab, la empresa también se ha inspirado en una Barbie esgrimista con hiyab creada por la nigeriana Haanefah Adam de 24 años. Esta conocida instagramer se ha dedicado en los últimos años a vestir diferentes barbies con ropajes musulmanes. Conseguía así "islamizar" el codiciado juguete y, a su vez, captar la atención de más de 79.000 seguidores en su cuenta de instagram, @hijarbie.

Una de las personalidades más influyentes

Muhammad ha sido todo un referente para el mundo musulmán. Su infancia estuvo marcada por el racismo y, desde que tuvo uso de razón, siempre quiso ser una deportista destacada. Sin embargo, el hecho de portar el velo le impedía practicar la mayoría de los deportes.

Fue entonces cuando su madre se fijó en el rostro cubierto que llevan los esgrimistas, los deportistas que se enfrentan para intentar tocarse con diferentes modalidades entre las que se encuentran la espada, el sable o el florete. Muhammad comenzó así la esgrima y despuntó entre sus compañeros.

Esta musulmana residente en los EEUU no solo dedicó parte de su adolescencia al deporte: también se graduó en la universidad de Relaciones Internacionales y de estudios afroamericanos con una especialización en lengua árabe. Mientras hincaba los codos en los libros, participada en el equipo de esgrima de la Universidad de Duke. Hasta en tres ocasiones la nombraron "All American", es decir, como una de las mejores competidoras.

Muhammad ha aprovechado la visibilidad que le dio el uso del velo por primera vez en los Juegos para luchar contra la discriminación de las minorías "Muhammad ha aprovechado la visibilidad que le dio el uso del velo por primera vez en los Juegos para luchar contra la discriminación de las minorías"

Muhammad ganó el oro por equipo en los Juegos Panamericanos de 2015; el bronce en el Campeonato Nacional de Esgrima de EEUU y logró participar en los Juegos de Río de 2016 tras no haber conseguido clasificarse en los de Londres de 2012. Aunque en esta nueva oportunidad no alcanzó ninguna medalla.

Su ascenso hacia los Juegos de Río no estuvieron exentos de polémica: la organización de las competiciones le transmitió que no podía llevar el velo para la placa de identificación. Un tweet lanzado por la deportista en el que explicaba que "no podía hacerlo" (quitarse el velo) se convirtió en viral e hizo que los organizadores se disculparan. Este hecho provocó su visibilización. Una "fama" que fue aprovechada para luchar contra la discriminación racial y otras minorías de EEUU.

Su currículum la ha llevado a ser invitada a la Casa Blanca; ser nombrada una de las 100 personas más influyentes de la sociedad por la revista 'Time' y la mujer más influyente por la publicación 'Glamour'. 

Ibtihaj Muhammad junto al expresidente estadounidense Barack Obama "Ibtihaj Muhammad junto al expresidente estadounidense Barack Obama"

Ahora, todos estos méritos se ven reflejados en la primera Barbie de esgrima musulmana que porta un yihab. Todo un reto y un hito para Mattel desde que lanzara su producto estrella en 1959. Por fin se rompen tabús y clichés y se avanza hacia una integración desde la base de la sociedad: la educación. Y, dentro del ámbito educativo, resultan claves los juguetes con los que se diviertan las niñas y los niños. Todos deben ser incluyentes y abogar por una sociedad más justa y más igualitaria, como aseguran los partidarios de estas nuevas barbies.

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