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El giro de estrategia del PSOE con el que busca recuperar Madrid y el liderazgo de la oposición a Ayuso

Los socialistas emprenden un giro de estrategia hacia la socialdemocracia y un discurso más transversal para frenar las fugas a Más Madrid y PP.

El giro de estrategia del PSOE con el que busca recuperar Madrid y el liderazgo de la oposición a Ayuso El giro de estrategia del PSOE con el que busca recuperar Madrid y el liderazgo de la oposición a Ayuso

Foto: PSOE

El PSOE madrileño se encuentra en una auténtica encrucijada. Las elecciones del pasado 4 de mayo dejaron al partido como tercera fuerza política en la Asamblea. El alejamiento de la vía del candidato Gabilondo, más diplomática y transversal; para apostar por una estrategia dura de confrontación política, terminó con una fuga de votos importante a Más Madrid y, también, al PP.

Los socialistas madrileños, que llevan sufriendo todo tipo de guerras internas desde décadas, especialmente tras el tamayazo, no han gobernado la Comunidad de Madrid desde 1995. Ahora, el socialismo busca unidad alrededor del nuevo candidato elegido en primarias, Juan Lobato y un giro de 180 grados respecto a la estrategia de los pasados comicios.

La reorganización que afronta el PSOE, análoga a la nacional, se enmarca en un giro hacia la socialdemocracia, más próximo al centro y con una estrategia transversal donde buscar también en un votante del PP menos ideologizado y, sobre todo, en el caladero que abandona Ciudadanos tras su derrumbamiento. De hecho, esta es la apuesta que defiende Lobato frente a su rival, el alcalde de Fuenlabrada Javier Ayala, más situado en el espectro progresista.

La nueva estrategia del PSOE busca para captar mayor voto en el centro y, también, diferenciarse de Unidas Podemos y Más Madrid, precisamente cuando se está cocinando una alianza que una a todo el espectro situado a la izquierda de los socialistas, que se escenificará en el acto conjunto que Yolanda Díaz protagonizará en Valencia con Mónica García, Mónica Oltra y Ada Colau.

También se busca ofrecer una imagen más tecnócrata, transversal y que pueda atraer a mayores capas de la sociedad, ofreciéndose como alternativa de gobierno. Todo ello, tras quedarse como tercera fuerza política en la Asamblea y que una candidata especialmente ideologizada como Isabel Díaz Ayuso, haya superado en escaños a toda la izquierda en su conjunto.

El PSOE madrileño considera que el voto fugado al PP retornará de una manera más sencilla si vuelven a la socialdemocracia. Otro reto mayor es la sangría que han experimentado con Más Madrid, el partido de Mónica García, con el que empataron en escaños, pero quedaron detrás en votos.

No se ha confirmado si habrá lista conjunta entre Más Madrid y Unidas Podemos. Pero hay cierto peligro de que el PSOE se pueda ver engullido por la pinza que ejercen ambas candidaturas, tanto por una cuestión de arrastre ideológico, como en cuanto a representación parlamentaria, máxime cuando Más Madrid también apuesta por una estrategia más transversal, pero con una combinación de dura confrontación ideológica. El carisma de su candidata y el conocimiento que experimentó tras el 4M es otro factor en contra.

Cierre de heridas con el socialismo clásico y giro al centro nacional

Este cambio de estrategia que el partido experimenta en Madrid también se replica a nivel nacional, precisamente cuando el PP suma más apoyos que el PSOE en las encuestas y se prevé la posibilidad de un gobierno junto a VOX.

Estos giros se materializaron durante el último Congreso Federal, en el que Felipe González reapareció en escena para mostrar su sorpresivo apoyo a Pedro Sánchez: "Mi lealtad es con un proyecto que ahora encabezas tú", llegó a afirmar.

Junto a ellos, también llegan 'pesos pesados' en el pasado del partido y que actualmente se encontraban, en cierta medida, defenestrados o en un segundo plano. Se trata de Óscar López y Antonio Hernando, conocidos como 'los chicos de Blanco' por su cercanía al ex secretario de organización del partido, José Blanco.

Sánchez estaba muy unido a López y Hernando en el pasado. Con la caída de Sánchez en 2016, la relación se rompió: Antonio Hernando se mantuvo como portavoz a cambio de seguir los pasos de la gestora afín a Susana Díaz e incluso defendió la abstención que permitió el Gobierno de Mariano Rajoy. López, por su parte, cesó como portavoz en el Senado y empezó a trabajar en la campaña de Patxi López para las primarias socialistas de 2017.

Hernando renunció como portavoz en el Congreso y fue excluido del Comité Federal para terminar en una consultora privada. López siguió como senador, con un perfil bajo y fue elegido presidente de Paradores en 2018, con la llegada del PSOE al Gobierno.

Estos nombres, con gran tradición en el partido y partidarios de una estrategia más moderada, han sido recuperados tras la caída de Iván Redondo. Son los encargados, ahora, de ejercer como conexión entre Ferraz y Moncloa, tras el cierto divorcio vivido durante la etapa de Redondo. Ellos asesorarán también al presidente, con su conocimiento de las campañas electorales a las que se ha enfrentado el PSOE, mientras reconstruyen lazos con el partido. La estrategia, por tanto, cambia por completo y devuelve a Sánchez a su primera etapa.

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