Israel mantiene Eurovisión: ¿Por qué ha habido tanto lío?

Israel mantiene Eurovisión: ¿Por qué ha habido tanto lío?

La KAN y el Ministerio de Finanzas han abonado la fianza de doce millones necesaria para optar al festival.

Ganar Eurovisión es una cosa, y celebrarlo otra. Lo cierto es que hacer de tu país epicentro del mayor festival musical del mundo debe ser un gran orgullo, pero al mismo tiempo requiere una gran inversión. 

Aunque termine generando beneficios (que le pregunten a Lisboa, que consiguió más de cien millones de superávit), preparar un pabellón y una ciudad para un evento de esa talla es una buena morterada. ¿Compensa a un país? Creemos que sí, aunque esto no evita que haya más de una nación que se niegue a albergar el festival o vaya poniendo pegas hasta decidirse a recibir Eurovisión.

Sin ir más lejos, Israel dijo 'no' a albergar Eurovisión en 1980, tras la victoria de Gari Atari y Milk & Honey y su 'Hallelujah'. Tras haber ganado ya la edición anterior, dos años eran demasiado, y tanto los israelíes como España (que era segunda) se negaban a acoger el festival alegando que económicamente era imposible. En el año en el que Betty Misiego estuvo a punto de llevarse la victoria, España también dijo no a Eurovisión. Y es que la hucha debe estar bien llena. 

De esta manera, desde Kiev 2017, la UER se cubre las espaldas y exige un fondo de garantías para albergar el festival. Fijado en doce millones de euros este año, y reembolsable al 100% si todo corre conforme a lo previsto en el festival, este fondo serviría de base para llevar el festival a otro país en casos bélicos, problemas internacionales o la simple negativa de la televisión pública a producir el evento. Pues bien, este año a la KAN israelita no le ha hecho mucha gracia soltar ese dinero.

El gobierno salva la papeleta

La victoria de Netta ha sido muy útil para el gobierno israelí "La victoria de Netta ha sido muy útil para el gobierno israelí"

La nueva corporación pública de televisión en Israel es demasiado joven. Tras la desaparición de la IBA, televisión pública anterior a 2015, la KAN tomaba el testigo, consiguiendo ganar Eurovisión en nada de tiempo. 

Lo que en inicio suponía un gran respaldo a la corporación, luego se convertía en un debe importante al no saber como funcionaba esto de Eurovisión. Mil y una trabas en el camino han sido el resultado de una televisión que como último episodio ha visto excesivo dejar 12 millones de euros a modo de aval, un gasto ajeno a todo lo demás que pudiera venir en los preparativos del festival.

Apurando al máximo la fecha, e incluso tirándose a la piscina indicando que la UER habría contactado a la televisión austriaca para albergar el evento (ya lo hizo en 2015), finalmente el pasado 14 de agosto la KAN abonó los catorce millones, gracias al apoyo inestimable del gobierno israelí

A través de un crédito bancario liberado por el Ministerio de Finanzas israelí, el gobierno aceptaba el órdago y mantenía así intactas las opciones de que su país se quede con Eurovisión. A falta de valorar el nivel de gasto que el Estado hebreo asumirá allá por mayo (se hablaba de unos 35 a 45 millones de euros), todo parece ya bajo control. 

Un millonario se postula como mecenas

Sylvan Adams durante el Giro en Israel "Sylvan Adams durante el Giro en Israel"

Para el gobierno israelita, Eurovisión está siendo un jugoso producto para limpiar la imagen nacional. En un estado cada vez más radicalizado, y con el conflicto con Palestina encima de la mesa, la victoria de Netta supuso una llamada a Europa con un discurso LGTBI friendly y tolerante, valores que nunca fueron completamente propios del estado hebreo.

Así, que Eurovisión 2019 (aún sin sede fijada) sea todo un éxito es casi una obligación para Netanyahu y los suyos. A ese éxito, parece que hay un invitado más: Sylvan Adams.

Adams, magnate hebreo, anda empeñado en llevar grandes eventos mundiales a Israel, y tras hacer llegar hasta al Giro d'Italia a tierra israelí, ahora se muestra completamente a favor de invertir en Eurovisión. Según comentaba el Jerusalem Post, Adams ha indicado hacer "todo lo necesario para que Eurovisión sea un éxito". ¿Esto supondrá una gran inversión? ¿Superarán la inversión de Bakú 2012? Todo está por ver, y no descartemos alguna sorpresa más en un verano más que tortuoso en lo que a Eurovisión se refiere. 

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