Ana Julia sostiene que mató "sin querer" a Gabriel porque la llamó "negra fea"

Ana Julia sostiene que mató "sin querer" a Gabriel porque la llamó "negra fea"

Su explicación de los hechos, que aparece en el secreto de sumario, ya ha sido descartada por la UCO.

Cuatro meses después de que se produjera el asesinato de Gabriel por parte de Ana Julia, se ha levantado el secreto de sumario y ha salido a la luz la serie de explicaciones que la mujer dio a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) sobre las circunstancias que acompañaron al crimen. 

Según Ana Julia, Gabriel la acompañó a la finca de Rodalquilar (Níjar) aquella tarde del 27 de febrero, donde la pareja de Ángel iba a pintar la lavadora y la puerta de entrada a la casa. Lo primero que hace, no obstante, es entrar en la vivienda para abrir las ventanas, ya que el interior huele demasiado a pintura. 

En ese momento, Gabriel, que estaba en los alrededores del terreno, coge un hacha que había en el jardín y entra en la casa. Cuando Ana Julia le ordena que deje la herramienta, el niño empieza a gritar a su madrastra y a decirle que vuelva a su país y deje que sus padres estén juntos de nuevo

Mientras Gabriel la llama "negra fea", la mujer se acerca y empieza a zarandearle mientras le tapa la boca para que se calle. Al cabo de poco tiempo, el chico se derrumba y deja de responder. Le había tapado la boca y nariz hasta asfixiarlo, pero fue "sin querer", solo para parar al niño. La UCO no se creyó esta versión de los hechos y la descartó.

Ana Julia insiste en que ella no quería matar a Gabriel "Ana Julia insiste en que ella no quería matar a Gabriel"

Colocó la camiseta "para dar esperanza" a Ángel

El 3 de marzo, quinto día de búsqueda, Ana Julia sugiere a su pareja y padre de Gabriel que se introduzcan en una zona de matorrales para encontrar alguna pista. Dicha pista será una camiseta blanca que la mujer asegura que es de Gabriel. La abuela, más tarde, descarta su teoría: ni aquella camiseta era suya ni la llevaba el día en el que desapareció. 

Las sospechas se ciernen sobre Ana Julia todavía más cuando un agente de la Policía de Níjar afirma que encabezó un grupo de búsqueda por ese mismo lugar un par de horas antes, y ahí no había nada. La jugada le había salido mal.

La asesina confesa ha revelado por qué llevó a cabo esta acción. Lo hizo porque quería que Ángel "creyera que el niño estaba vivo". Buscaba de esta forma "darle esperanza" con el fin de "no hacerle daño". Como ella misma ha admitido ante los investigadores, en esos momentos "no sabía lo que hacía". La UCO ya había puesto sus ojos sobre ella.

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