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Política

El plan del Gobierno para la mesa de diálogo: un referéndum para un nuevo Estatuto en Cataluña

El Gobierno central busca retomar la mesa de diálogo y acudir al punto de partida que viró al independentismo: el Estatut de 2006 que rechazó el TC.

El plan del Gobierno para la mesa de diálogo: un referéndum para un nuevo Estatuto en Cataluña

Con la formación de un nuevo gobierno en Cataluña, Moncloa vuelve a retomar las negociaciones para una salida dialogada con el movimiento independentista. A pesar de que ERC ha optado por elegir una mayoría de ruptura (Junts y CUP) antes que progresista (PSC y los comunes), Moncloa no descarta que el talante más negociador de los republicanos y la mala relación con los sucesores de Puigdemont puedan dinamitar el pacto en cualquier momento e incluso que ERC pueda virar de mayoría a mitad de legislatura.

La propuesta que valora el Gobierno en estos momentos es la posibilidad de celebrar un referéndum en Cataluña, pero enfocado hacia la elaboración de un nuevo Estatut. De hecho, el independentismo fija la caída del que tumbó el Constitucional como el punto de inflexión para la estrategia unilateral, por lo que el Gobierno central quiere que la nueva propuesta se refleje en aquel.

El nuevo presidente catalán, Pere Aragonès
"El nuevo presidente catalán, Pere Aragonès"

Todo, sin embargo, choca con las constantes declaraciones de las formaciones independentistas que repiten que la fase autonomista, estatutaria y federalista se da por superada; por lo que todos los esfuerzos en estos momentos van hacia la independencia de España.

Moncloa no se da por aludida en este sentido y confía en la voluntad de diálogo con ERC y la sintonía que se está alcanzando durante la presente legislatura para poder atar algunos flecos a la hora de diseñar ese posible referéndum que podría dar un giro a la situación, tal y como publica la periodista Carmen Morodo.

Guiños a ERC y el riesgo de quemarse

En la propuesta de dicho referéndum, el Gobierno central también tiene en cuenta la disposición de conceder indultos este mismo verano a varios dirigentes independentistas, así como poner en marcha la negociación de nuevas cuestiones competenciales que permitan a la Generalitat engrosar su cartera de servicios. Con ello, ERC seguiría una estrategia similar a la del PNV: diálogo y colaboración con el Gobierno central a cambio de vaciarlo de competencias en su territorio... hasta que llegue el día en que no tenga sentido tener una administración hueca en su región.

Sin embargo, para el Gobierno todo entraña, también, dificultades. Las concesiones a ERC pueden suponer un nuevo desgaste al PSOE en un momento en el que los analistas políticos hablan de " cambio de ciclo" e incluso muchas encuestas ya dan un adelanto electoral del PP tras la fallida moción de censura en Murcia, el 4-M y la OPA de los populares a Ciudadanos.

Sin Pablo Iglesias en el Gobierno y con su socio de Gobierno, Unidas Podemos, sin un liderazgo claramente definido, los asesores de Pedro Sánchez le advierten de que cualquier paso en falso puede suponer quemar en exceso la figura del presidente del Gobierno. Una posible pérdida de votos cuando la izquierda, además, ha visto una fragmentación peligrosa en Madrid, con 'sorpasso' al PSOE incluido.

Para no arriesgar en exceso, no habrá novedades claras hasta que pasen las primarias andaluzas, convocadas el próximo 13 de junio. Será entonces y con la garantía de que no hay un adelanto electoral, cuando se empiece a hablar de cómo se gestiona esta relación con ERC.

El PSOE cree que, sin embargo, que afronta un futuro optimista que verá a partir del próximo verano. Consideran que el liderazgo ceramista de Pablo Iglesias en Podemos ha dejado a este partido en un contexto de desgaste que solo le permitirá vivir un ciclo electoral. También que lo vivido por la pandemia se olvidará por la recuperación económica que se vivirá con el reparto de los fondos europeos. Habrá que esperar para comprobarlo.

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