132 personas han muerto en el Mediterráneo desde que el Gobierno bloquea al Open Arms

132 personas han muerto en el Mediterráneo desde que el Gobierno bloquea al Open Arms

El drama de la inmigración se sigue cobrando vidas en el Mediterráneo mientras los gobiernos europeos miran hacia otro lado.

La tragedia humanitaria que se está produciendo en las aguas del Mediterráneo ya se ha cobrado más de 200 vidas en lo que va de 2019, según la Organización internacional de las migraciones (OIM). Una cifra que va camino de superar con creces la de los años anteriores (2017, con 234 y 2018, con 202). Este aumento es debido, en gran parte, a que los gobiernos europeos han puesto bastantes trabas a los barcos de rescate de las ONG.

En España, por ejemplo, el barco Open Arms lleva atracado en el puerto de Barcelona desde el 8 enero, cuando la Capitanía Marítima del puerto, dependiente de fomento, denegó su retorno a la zona de rescate. Este gesto, precisamente, ha evitado que siguiera rescatando inmigrantes en el Mediterráneo central. Esa misma suerte corrió, el 18 de enero, el barco Aita Mari en el puerto vasco de Pasaia, cuando la Capitanía Marítima de la zona, también denegó su salida al mar para poner rumbo al Mediterráneo.

Más de 200 muertes

El barco Open Arms procediendo a un rescate "El barco Open Arms procediendo a un rescate"

La tónica negativa de los gobiernos, como el cierre de los puertos de Italia y Malta a barcos con inmigrantes, ha hecho aumentar el desastre humanitario en la zona del Mediterráneo Central que, es donde se produce más tráfico de refugiados y, a la vez, el más peligroso. En este camino es donde algunos países están poniendo más trabas a la hora de permitir ir a rescatar. "Cada vez que hay un barco de rescate en la zona, rescata seguro. Cuando no hay, no pasa nada. ¿Cuánta gente muere?", explicaba Óscar Camps, el presidente de Proactiva Open Arms a El Diario.

El hecho de no encontrar un puerto seguro en alguno de los países europeos ha hecho que barcos como el de la ONG Sea Watch se queden varios días a la deriva hasta encontrar uno. Esto se une a la imposibilidad de zarpar de muchos de ellos y a los propios problemas que ponen los gobiernos para posibilitar el rescate de los inmigrantes. Esto ha llevado a la muerte de 117 personas el viernes 18 de enero, a 53 vidas perdidas el 12 de enero en el mar de Alborán o 15 cuerpos encontrados a orillas de Sirte entre los 13 y 14 de enero. Al final, la cifra supera la desastrosa cifra de los 200 fallecidos.

La inmigración y su drama sigue estando muy presente en nuestra sociedad, con mucho que los gobiernos quieran mirar para otro lado y lavarse las manos. Llegará un momento que habrá que buscar una solución de consenso.

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