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Eurovisión 2019: Moldavia da un paso atrás y vuelve a la balada clásica

Ana Odobescu venció el O Melodi Pentru Europa con su canción 'Stay'.

Eurovisión 2019: Moldavia da un paso atrás y vuelve a la balada clásica

Moldavia había dado grandes pasos como delegación en Eurovisión los dos últimos años. Siendo un país proclive a pasar a la final desde su llegada al festival en 2005, los resultados de Sunstroke Project en su vuelta en Kiev con ese maravilloso tercer puesto (mejor posición histórica) y el décimo de los simpáticos DoReDos un año después de la mano de Philip Khirkorov en Lisboa, daban a entender que desde Moldavia y su preselección, el 'O Melodi Pentru Europa', se habían puesto las pilas explotando sus valores musicales.

Y es que tanto en Kiev como en Lisboa, Moldavia llevó música moderna al festival, pero con giros propios de la música balcánica, de la charanga y del sonido eminentemente ex-soviético. Sin embargo, de cara a Tel Aviv, han vuelto a dejarse embaucar por influencias extranjeras para acabar eligiendo una balada más, que apenas tendrá opciones de mirar más allá de la semifinal. 

La vencedora del 'O Melodi Pentru Europa' en esta ocasión resultó ser una clásica de la preselección, Anna Odobescu. Siendo la más votada por el jurado y segunda por el televoto, su canción 'Stay', compuesta por el griego Giorigios Kalpakidis, es una balada más sobre un amor perdido, aderezada con un vestido largo para la intérprete, una voz de infarto y una subida final que hace explotar el tema. 

En defintiva, no es más que lo que no solo vemos año tras año en Eurovisión, sino que incluso cada festival nos encontramos varias veces. Ciñéndose al inglés y ni siquiera dejando la puerta abierta a la lengua nativa para darle un toque especial, Moldavia luego de dos años dorados se va a ver abocado (salvo sorpresa) a la semifinal en tierras hebreas. 

Música de exportación

El caso de Moldavia de cara a Tel Aviv es el de muchos países, entre los que podemos incluir las ediciones pasadas que representó España. Y es que las preselecciones balcánicas y de países del este son una gran oportunidad para los compositores de cabecera del universo eurovisivo, los que componen canciones en serie para cualquier país y cualquier voz que se precie. 

Anna Odobescu es una habitual de la preselección moldava
"Anna Odobescu es una habitual de la preselección moldava"

Siendo por norma general estas preselecciones procesos de mucha gala y muchas canciones, no es complicado colar alguna canción en sus fases finales, e incluso vencer el proceso. Sin ir más lejos, una de las canciones más notorias del 'O Melodi Pentru Europa' del año pasado resultaría esa 'La Esencia del Sur' de Nicoleta Sava, que fue compuesta completamente en castellano por Rafael Artesero.

Respecto a 'Stay', la canción viene de manos griegas, las de Giorgios Kalpakidis, que consigue su primera canción en el festival al completo tras más de 14 años componiendo en procesos de preselección europeos. Habiendo compuesto también una canción para el 'Eurosong' bielorruso, finalmente ha obtenido en Moldavia un reconocimiento que lleva años persiguiendo. 

Un patrón reconocible

Moldavia lo tendrá complicado para pasar de semifinales
"Moldavia lo tendrá complicado para pasar de semifinales"

Las baladas son, han sido, y serán una de las patas fundamentales de Eurovisión en su historia. La voces femeninas ataviadas de un vestido largo y con un ventilador delante para mover la melena son algo que siempre debe estar pasen los años que pasen, y de hecho en cada edición del festival nos encontramos algunas.

De cara a Tel Aviv, si bien Serbia ha apostado por algo parecido pero en su lengua, o Albania también decide llevar una 'diva' pero muy de estilo local, será Moldavia el país que pasa por la canción más genérica de todas las baladas del festival.

Apenas las pre-parties han servido para reconocer a Anna Odobescu como una intérprete de diez y con uno de los mejores directos de todo el festival, sin embargo la canción da de sí lo que da. De estructura predecible, apenas los jurados podrían salvarla de escalar alguna posición, pero estando en la segunda final, su futuro parece decidido antes de empezar siquiera el festival. 

VALORACIÓN: Canciones como esta, miles (14/25)

La canción no ofrece nada singular
"La canción no ofrece nada singular"

En definitiva, es evidente que, en un festival con 42 propuestas, debe haber algunas que se pierdan en el camino, que acaben siendo olvidadas o que directamente no sean competitivas; y una de ellas sin duda es esta propuesta de Moldavia. 

Este 'Stay' es escuchable, pero nos retrotrae automáticamente a los años noventa y esas baladas que tanto funcionaban en esa época. 'Why Me' o 'In Your Eyes' funcionaban en los primeros años noventa, y volver a apostar por una balada lineal y predecible es dispararse en el pie en la Eurovisión actual.

Moldavia por ello parece decidida a tomarse un 'impass' luego de dos años tremendamente exitosos en el festival. No se puede tener todo cada 365 días.

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