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Economía

Claves para comprender el desplome de las criptomonedas

El desplome de las criptomonedas ha generado una gran pérdida de dinero en muchos inversores y el temor a una nueva crisis.

Claves para comprender el desplome de las criptomonedas Claves para comprender el desplome de las criptomonedas

Foto: Envato Elements

El mercado de las criptomonedas ha sufrido un fuerte desplome que ha hecho temer una nueva crisis financiera. La cotización de algunos valores se ha desplomado hasta en un 90% en el caso de las principales, lo que ha provocado que desaparezcan del mercado, de golpe, 800.000 millones de dólares.

El bitcoin ha pasado de cambiarse por encima de 65.000 euros en 2021 a los 28.000 euros en los que se cambia en la actualidad. El pasado jueves, por ejemplo, el bitcoin cayó más de un 11%. La huida masiva de los inversores de activos que consideran con mayor riesgo se sumó a la incertidumbre por la guerra, la inflación y la subida de los tipos de interés.

Pero esto se suma a otros factores, como el pánico por la situación de Luna, la bitcoin que lleva varios días desplomándose después de que una de las criptomonedas principales a las que se encuentra ligada perdiera a comienzos de la semana la paridad con el dólar estadounidense en la bolsa de Estados Unidos. Pasó de 100 dólares a 1 centavo. Este hecho ha provocado que cientos de inversores hayan perdido decenas de miles de dólares.

El bitcoin, cabe destacar, no ha conseguido consolidarse como un valor de intercambio generalizado. Además, ha vivido amenazas de regulaciones por parte de las instituciones y no ha conseguido verse atraído por los inversores como un valor refugio en un momento de turbulencias como el actual.

De hecho, la tendencia bajista se venía fortaleciendo en el tiempo, con una vertiente que apostaba por vender este tipo de activos ante un cierto pánico por la pérdida de valor que se anticipaba. Solo en el último año había reducido en un 40% su tasación.

La invasión rusa de Ucrania también ha influido generando varias fluctuaciones en estos activos, puesto que ha producido diversos cambios en los valores en el momento en el que algunos oligarcas rusos han recurrido a ellas para buscar una protección para su patrimonio después de perder poder adquisitivo como consecuencia de las sanciones económicas impuestas a Moscú.

¿Qué son las criptomonedas?

Las criptomonedas, según explica el Banco Santander en su página web, son un activo digital que emplea un cifrado criptográfico para garantizar su titularidad y asegurar la integridad de las transacciones, y controlar la creación de unidades adicionales, es decir, evitar que alguien pueda hacer copias como sucede, por ejemplo, con una foto.

Hay dos tipos: las clásicas, como el bitcoin, que no garantizan su valor (como una divisa normal). Por otro lado, se encuentran las 'estables', que garantizan su valor equiparándolo al dólar americano: una criptomoneda vale un dólar. Entre ellas se encuentran Terra y Luna. Esto ha provocado una caída en picado del mercado, ya que la cotización de Luna se situó a principios de semana por debajo del dólar, a 95 céntimos, y desató el pánico entre los inversores.

Cabe destacar también que estas monedas no existen de forma física, ya que se almacenan en una cartera digital. Además, tienen otras diferencias respecto a las monedas tradicionales, como que no se encuentran reguladas por ninguna institución, o que no requieren de intermediarios en las transacciones, porque se usa una base de datos descentralizada, blockchain o registro contable compartido, para el control de las transacciones.

El mercado regula el valor de estas monedas según la oferta y la demanda, lo que lleva a una falta de mecanismos eficaces para evitar su manipulación, como sucede en los mercados regulados de valores. El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) han advertido de sus riesgos porque no se cuenta con respaldo en caso de pérdidas.

Dichos organismos han alertado del alto riesgo de pérdida o fraude por las fuertes revalorizaciones que reflejan patrones propios de burbujas especulativas, acompañadas de variaciones extremas en sus precios. Tampoco están cubiertas por mecanismos de protección al cliente como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores, por lo que suma un mayor riesgo.

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