DIA sigue en caída libre: ¿Qué esconde la que fue mayor empresa de supermercados española?

DIA sigue en caída libre: ¿Qué esconde la que fue mayor empresa de supermercados española?

En mitad de denuncias a Anticorrupción y la CNMV, el futuro de los supermercados DIA se dificulta con el paso de los meses.

El futuro de los supermercados DIA no remonta. La única enseña de distribución alimentaria que tributaba en el IBEX 35 (ya ha sido expulsada) mantiene un futuro muy negro y, por el momento, no hay evidencias de que la situación cambie por completo.

La gran esperanza de la compañía, el inversor Mikhail Fridman, está decayendo porque enfrenta un problema: varios accionistas le han denunciado ante Anticorrupción porque ahora apuesta por, supuestamente, 'hundir' la empresa. ¿Por qué? Para ello, debemos remitirnos a su pasado en la tecnológica española Zed.

Según denuncia un informe elaborado por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta, Fridman utiliza su sociedad LetterOne con el objeto de desestabilizar empresas para comprar a precios de 'ganga' con técnicas de dudosa legalidad.

Gracias a que posee el 29% de las acciones (solo necesita un 1% para hacer la OPA) Fridman es imprescindible para aprobar cualquier reforma, junto con su socio de Goldman Sachs, que también controla el 5% del Consejo.

Ante la hostilidad del resto de inversores, gran parte de la cúpula impuesta por este inversor ha dimitido, pero el margen de maniobra se mantiene y podría aumentar gracias a un 'as en la manga': que varios socios rusos compren el resto de las acciones para reducir el poder de los críticos.

Sin embargo, el plan es muy arriesgado. Según un informe de Kantar WorldPanel, DIA ha pasado de ocupar la segunda posición en aumento de cuota de mercado en 2016 a perder puntos enteros, por ejemplo, el pasado mes de junio de 2018.

El principal lastre se centra en dos puntos. Primero, una imagen desfasada, incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos y una capacidad de reacción especialmente lenta por malas decisiones del pasado y por diferencias y cambios bruscos en la dirección actual. Segundo y derivado de lo anterior, porque su rentabilidad por metro cuadrado es de 3.000 euros frente a los 9.000 de Mercadona y los 7.000 euros de Carrefour. Y continúa descendiendo.

Poca confianza

Todos estos factores se unen a la mala praxis que se ha ejecutado durante años. El modelo de negocio se ha sustentado principalmente en el crecimiento rápido a base de franquicias y atendiendo netamente a los ingresos.

El problema llega cuando estos dos puntos fallan por varios factores. Primero, porque un grupo de esos franquiciados han denunciado a la matriz por estafa (¿Quién confía en una empresa con este currículum?). Segundo, porque algunas decisiones como la expansión a China fueron un auténtico fracaso y el viaje a Argentina y Brasil se ve lastrado por constantes huelgas de transportistas. Y, tercero, porque la mayoría de formatos generan pérdidas porque no atraen clientes.

Ese problema con los franquiciados que acabamos de comentar está lejos de resolverse.  Varios de ellos se han constituido en una plataforma y han acudido este mes de enero a la Comisión del Mercado de Valores (CNMV) para presentar una denuncia. Les acusan de impagos, obligación de hacer ofertas con venta a pérdidas y forzar compras por encima de las necesarias para cuadrar unas cuentas que comenzaban a fallar. 

Paralelamente, otro grupo de exdirectivos han acudido también a la CNMV para denunciar cómo se falsearon las cuentas que finalmente llevaron al 'profit warning', es decir, a rectificar ingresos por debajo de lo publicado y terminar en una crisis sin precedentes.  Entre estos supuestos engaños, se incluyen datos determinantes como directamente "falsear los costes de alquileres, gastos de energía y de mantenimiento" de finales de 2017. A esta época pertenece, por cierto, Faustino Domínguez de la Torre, que sí continúa en la dirección en la actualidad.

El futuro se encuentra completamente en entredicho "El futuro se encuentra completamente en entredicho"

Todos estos movimientos se produjeron durante la etapa del defenestrado Ricardo Currás, ya dimitido, pero su herencia pesa y lastra el futuro. En este momento, prácticamente todas las patas sobre las que se sustenta el negocio se encuentran desfasadas o dañadas por malas prácticas. Mientras tanto, empresas como Lidl están robando cuota de mercado que, dificilmente, podrá regresar a la firma de superdescuentos.

Todo lo que haga Fridman a partir de ahora será muy importante en una empresa que emplea a miles de trabajadores. Después de muchos años estancada y sin ejecutar las reformas necesarias, DIA no se puede permitir continuar sin hacer los movimientos necesarios. Ya han caído muchos gigantes de nuestra economía y, sin duda, este caso puede no ser una excepción.

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