Buscar
Usuario

Ciencia

Aumento de la basura espacial: preocupación por las miles de toneladas acumuladas

La carrera espacial que protagonizan multimillonarios como Musk o Bezos hacen que esta basura espacial no pare de crecer.

Aumento de la basura espacial: preocupación por las miles de toneladas acumuladas

Un bólido surcó los cielos españoles en la noche del pasado 29 de marzo y muchas personas creyeron que se trataba de restos de satélites, que llegan a la Tierra convertidos en chatarra espacial. Esto, sin embargo, no es lo común, puesto que la mayoría suele desintegrarse al entrar en la atmósfera a gran velocidad. A excepción de algunos fragmentos muy grandes que atraviesan la atmósfera terrestre y ponen en riesgo la seguridad.

En la actualidad, hay cerca de 35.000 satélites catalogados con 11.500 toneladas totales de peso, procedentes de 640 rupturas, explosiones, colisiones o sucesos anómalos que generan su fragmentación, según datos de la Agencia Espacial Europea. Es más, se estima que su número se va a disparar durante los próximos años y de los 8.000 satélites actuales se llegarán a 100.000 de investigación. Muchos de ellos, además, serán puestos en órbita por agencias privadas.

El espacio convertido en negocio

Durante los últimos años, el espacio se ha convertido en una especie de negocio particular abierto a las grandes empresas, que se encargan de lanzar cientos de cohetes de forma masiva para llevar Internet a todos los rincones del Globo.

De hecho, algunos multimillonarios como Elon Musk o Jeff Bezos tienen estos planes de 'sembrar' satélites después de la liberación del Espacio. El problema está en que las regulaciones serán entonces mínimas y sin derechos de propiedad, lo que hará que se convierta en un objetivo para hacer negocios, lo que recibe el nombre de 'fallo de mercado'.

El peligro reside principalmente en que se desplome el motor de un cohete después de explotar y caiga sin control sobre nuestras cabezas. Los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) ya tuvieron que encerrarse dentro cuando Rusia destruyó uno de sus cohetes con un misil. Además, a los vuelos espaciales les resultará cada vez más difícil circular en medio de la chatarra espacial.

Artículos recomendados

Artículos relacionados
Contenidos que te pueden interesar