Los terroristas del 17-A, ante el juez: "Dos hombres con mucho dinero quieren atentar en Lloret"

Los terroristas del 17-A, ante el juez: "Dos hombres con mucho dinero quieren atentar en Lloret"

Los terroristas declararon ante la Audiencia Nacional cinco días después de los atentados en Barcelona y Cambrils.

Noticias 14 Septiembre 2018 09:37

El juicio contra los autores del atentado de Barcelona y Cambrils, que dejaron un total de 16 muertos y 152 heridos, está desvelando muchos detalles sobre los planes de la célula dirigida por el imam de Ripoll, Abdelbaki Es Satty. Los dos únicos responsables de los atentados que quedan vivos, Mohammed Houli Chemlal y Driss Oukabir, declararon ante la Audiencia Nacional y además de asegurar que su plan inicial era "derrumbar la Sagrada Familia" trataron de desvincularse de los otros terroristas fallecidos.

Un día antes de los atentados, el 16 de agosto de 2017, el domicilio en el que preparaban la matanza, situado en el pueblo de Alcanar (Tarragona), saltaba por los aires. Dos de los terroristas morían en el acto, mientras que Mohammed Houli sobrevivió. Fue él quien, tan sólo cinco días después del ataque y con el pijama del hospital, relató a los magistrados su versión de los hechos: "Nos dijeron que querían hacer derrumbar la Sagrada Familia y que teníamos que estar con ellos. Pensamos que eran habladurías, '¿quién va a poder derrumbar la Sagrada Familia?' Menos unos chicos normales".

En cuanto a su pertenencia a este grupo, asegura que todo comenzó dos años atrás, cuando el imam llegó a la mezquita de Ripoll, adonde acudían todos. Fue allí cuando comenzaron a entablar una relación con Abdelbaki Es Satty, que tenía un vículo más estrecho con Younes Abouyaqouub, el conductor de la furgoneta de la Rambla, y con Mohammed Hichamy, fallecido en Cambrils. "Nos explicaba cómo seguir el islam, pero comenzó a hablarnos del martirio hace dos meses. Nos decía que estaba bien hacerlo, pero que también se podía hacer contra monumentos". Los encuentros que el imam mantenía con el grupo se daban dos días a la semana y tenían lugar en la calle, tal y como aparece recogido en la grabación de la vista publicada por Voz Pópuli.

Houli Chemlal asegura que él no quería participar y que cuando llegaron al piso de Alcanar, la actitud de los demás cambió. "Ellos notaron mi miedo, ya me miraban con mala cara, no hablaban conmigo nada. Yo dormía fuera porque tenía miedo de que me mataran". El 16 de agosto explota el piso de Alcanar y uno de los fallecidos es el imam, así que según Houli Chemlal, comienzan a improvisar y descartan el ataque al monumento barcelonés. 

Atentado contra la Policía

Durante su primera declaración afirma que pudo escuchar a sus compañeros hablar entre ellos, aunque antes de relatarlas pide al juez que proteja a su familia. "Decían: 'esos hombres que tienen mucho dinero han ido con el imán a Francia y a Bélgica'", sin embargo, asegura que desconoce la identidad de los dos hombres sobre los que hablaban. 

Otra de las conversaciones que reprodujo en los juzgados tiene que ver con otro supuesto atentado que iban a cometer. "Decían: 'cuando cojamos lo que tiene el imam en la montaña, más el otro grupo del otro imam, que bajarán a Francia pasando por Andorra y comprarán las armas para atentar en Lloret de Mar en el Ayuntamiento y contra la Policía, vamos a hacer algo grande, van a saber quién somos". El imam guardaba todo un arsenal lleno de armas y explosivos.

"Soy de los que beben, salen de fiesta y de todo"

Por su parte Driss Oukabir, el primer detenido tras los atentados, trató de desvincularse del grupo de terroristas alegando una vida desordenada. Él se entregó ante los Mossos el mismo 17 de agosto, después de que viese en televisión su foto. Llegó a comisaría y alegó que habían alquilado una furgoneta a su nombre, pero que no tenía nada que ver con los atentados. 

En un primer momentó culpó a su hermano Moussa, abatido por los Mossos en Cambrils, por haberle robado la documentación y alquilado el vehículo con el que asesinaron a 15 personas en plenas Ramblas de Barcelona. Sin embargo, después reconoció haber sido él mismo él quien alquiló la furgoneta, aunque también afirmó que no sabía los planes terroristas de sus amigos. De hecho, para hacer ver que no sabía nada de las ideas terroristas de su grupo, Oukabir explicó que él es "de los que beben, salen de fiesta y de todo". Es decir, quiso dar a entender que no sigue los preceptos del islam, los cuales no son ni mucho menos asesinar a ninguna persona. 

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