Text Neck: el uso excesivo del móvil puede dejar secuelas permanentes

Text Neck: el uso excesivo del móvil puede dejar secuelas permanentes

Deformación de la columna, depresión, problemas neurológicos o cardiacos: el uso excesivo del móvil entraña múltiples riesgos

Ciencia Adrián Parrondo Adrián Parrondo 11 Abril 2017 18:22

Text Neck. Ese es el nombre con el que el quiropráctico estadounidense Dr. Dean L. Fishman ha denominado al conjunto de secuelas que el uso continuo de los teléfonos móviles puede provocar en nuestro físico. Y no son ninguna tontería.

Antes de que conozcas todos los detalles de este trastorno, sería conveniente reflexionar sobre cuántas veces consultamos el teléfono a lo largo del día. Algunos estudios han afirmado que podemos llegar a las 150 veces diarias, e incluso cinco horas. ¿Sabes lo que darían de sí cinco horas? 

Ahora que ya hemos reflexionado sobre lo importante que es nuestro smartphone en nuestra vida diaria, sería conveniente conocer los peligros que corremos a la hora de estar todo el día pegados a la pantalla.

El Text Neck viene a ser "el cuadro de síntomas músculo-esqueléticos detectados tras el uso prolongado de dispositivos móviles inteligentes que fuerzan a la columna cervical a adoptar una postura patomecánica o lesiva". 

¿Qué significa todo esto para mi tía la del pueblo? Que, de tanto usar el móvil -que parece que no hacemos otra cosa- estamos, literalmente, acabando con nuestra columna y cuello.

Evolución de nuestra anatomía tras varios años usando el smartphone "Evolución de nuestra anatomía tras varios años usando el smartphone"

Y eso de momento. Los médicos ya están detectando problemas de dicha índole en sus consultas, pero los riesgos son aún mayores según avanza el tiempo. Cada vez que buscamos algo en la red o jugamos con nuestro teléfono, los músculos de nuestro cuello están forzándose para adaptarse a esa nueva situación. El problema, es que terminan cambiando su estructura y perdiendo su curvatura natural.

¿Que implica todo esto? Que lo que comienza como un simple dolor de cuello, no tarda en extenderse pronto a los hombros y a la espalda. De ahí, empezará a provocar, por ejemplo, el desvío de nuestra columna vertebral, estrés muscular, pinzamiento nervioso, hernias de disco y hasta una reducción del 30% de nuestra capacidad pulmonar.

Lo que comienza como un pequeño dolor de cuello termina derivando en una problemática mayor

Pero los problemas no terminan ahí. Del cuerpo, se pasarán a notar con el tiempo cuadros de cefalea, problemas neurológicos, depresión y enfermedades relacionadas con el corazón. Es decir, que tanto 'Candy Crush' te va a dejar hecho todo un 'Candy Cristo'.

Todos estos datos vienen avalados también por el Dr. Kenneth K. Hansraj, especializado en las dolencias de la espina dorsal, que afirma en un estudio que inclinar la cabeza hacia adelante en 60 grados, tal y como sucede cuando observamos nuestro teléfono, puede equivaler a contar con un peso sobre la mencionada espina dorsal de 27 kilos.

No es ninguna broma

El uso del teléfono puede imp`licar múltiples secuelas permanentes "El uso del teléfono puede imp`licar múltiples secuelas permanentes"

Los datos de todos estudios cuentan con tantas evidencias al respecto, que la comunidad médica está comenzando a trabajar en una serie de campañas de alerta al conjunto de la sociedad para que seamos conscientes de las verdaderas secuelas que deja en nuestro cuerpo el uso tan masivo que realizamos de nuestros teléfonos móviles.

El Dr. Hansraj habla abiertamente de "epidemia" para hablar de este trastorno y asegura que algunos jóvenes de los Estados Unidos ya habrían comenzado a desarrollar los síntomas propios del denominado Text Neck.

Los efectos y las secuelas que todo ello deja en nuestro cuerpo son permanentes, por ello es conveniente actuar a tiempo. No se trata de abandonar de un plumazo la tecnología, sino más bien, dosificarla. Reducir la exposición a la pantalla del teléfono, así como colocarla a la altura de los ojos es lo único que puede acabar evitando que todos acabemos con este trastorno.

Piénsalo, hay todo un mundo lejos de esa pantalla que tanto miras. Fuera de Whatsapp, Facebook o Instagram hay un mundo que descubrir. ¡Todo es cuestión de probarlo!

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