Moncloa chantajeó al Rey con la grabación del CNI para que eludiese la corrupción en el discurso de Navidad

Moncloa chantajeó al Rey con la grabación del CNI para que eludiese la corrupción en el discurso de Navidad

EL Rey evitó mencionar los escándalos de corrupción del Ejecutivo y se limitó a atacar a la prensa.

Política Adrián Parrondo Adrián Parrondo 16 Marzo 2017 13:40

La grabación que el CNI realizó al Rey confesando su amor por Marta Gayá fue usada por la Moncloa para que el monarca eludiera el tema de la corrupción en su discurso de Nochebuena, según afirma OkDiario.

Todo ello sucedió en 1990, el mismo año de las grabaciones. Al parecer, el PSOE y el gobierno de Felipe González estaban sumergidos en varios escándalos. Entre ellos, destacaba el que afectaba a Juan Guerra, hermano del vicepresidente del Gobierno, por usar su despacho en la Delegación del Gobierno en Andalucía para cobrar mordidas y comisiones. El escándalo terminó con la dimisión de Alfonso Guerra, estrecha mano derecha de Gónzalez, tres semanas después.

Durante todo dicho escándalo, los medios de comunicación reclamaron responsabilidades y denunciaron públicamente la situación. La postura oficial del Ejecutivo fue la tradicional: atacar al mensajero. 

Un Rey al servicio de Felipe González

Pero ese año todos esperaban que el Rey afeara, al menos, todo lo sucedido. Las pruebas eran, cuanto menos evidentes y las críticas a nivel social, retumbaban. La noche del 24 de diciembre de 1990 todos encendían la televisión y escuchaban esto:

El rey pedía "un equilibrio entre la veracidad de la información y el respeto a la libertad", así como llamaba a todos a aunar la "capacidad para aceptar las críticas y las opiniones diversas, con el derecho a la información veraz, que exige a los medios de comunicaci´n social la máxima profesionalidad en el ejercicio de su tarea". Terminaba su alocución con el siguiente lema: "hay que pedir mesura y respeto a la verdad a los que las -por críticas- hacen".

Incomprensiblemente, Juan Carlos se alineaba íntimamente con las tesis del Ejecutivo y llegaba a poner en cuestión la veracidad de los medios de comunicación sobre un escándalo tan grave que ponía en cuestión la continuidad del Gobierno de González -que posteriormente fue sacudido por otra infinidad de escándalos de este tipo-. Es decir, prefería poner en duda la credibilidad de la prensa a mencionar, siquiera, el caso de corrupción económica de Juan Guerra o el de la guerra sucia de los GAL.

El expresidente del Gobierno, Felipe González "El expresidente del Gobierno, Felipe González"

Hay que destacar, en medio de todo, que Felipe González ya había pedido la elaboración de una legislación más restrictiva para los medios de comunicación. El mensaje del Rey llegó a impresionar, incluso, en el propio equipo de Zarzuela, que no esperaba una defensa tan manifiesta de las posturas oficiales del Gobierno.

El Ejecutivo quiso "lavarse las manos" y atribuyó todo el escrito del discurso al exsecretario de la Casa del Rey, José Joaquín Puig de la Bellacasa. El problema radicaba en que ya había sido cesado de su cargo en realidad y apenas pasaba por Palacio -posteriormente iniciaría una prolífica carrera como embajador y meimbro del Consejo de Estado, entre otras funciones-.

Un Rey que desatendió los consejos de su círculo

El Rey Juan Carlos junto a Felipe González en Palma de Mallorca "El Rey Juan Carlos junto a Felipe González en Palma de Mallorca"

El periodista Manuel Soriano había hecho mención a este hecho en su libro 'Sabino Fernández Campo, la sombra del Rey', en el que aseguraba que fue la propia Presidencia del Gobierno quien remitió a La Zarzuela los párrafos con los que censurar a los periodistas. El propio entorno del Rey ya le había aconsejado previamente que mencionara la corrupción y que no hiciese causa común con el Gobierno socialista.

Sin embargo, Soriano sostiene que la primera versión del discurso, en la que se "hacía una discreta referencia contra la corrupción fue eliminada. También desaparecieron las expresiones de mano tendida a la prensa reconociéndole que su labor crítica es de agradecer porque ofrece la oportunidad de corregir conductas equivocadas", reza su libro.

Un Rey que había gozado del favor de la prensa

El Rey Juan Carlos se jactó de contar con el favor de la prensa durante la grabación captada por el CNI "El Rey Juan Carlos se jactó de contar con el favor de la prensa durante la grabación captada por el CNI"

Don Juan Carlos se había jactado en la grabación realizada por el CNI de ser un "mirlo blanco" para la prensa, e incluso había recordado que, en su caso, sus escándalos no copaban constantes portadas como en otros países europeos.

Por ello, aún llama más la atención que exigiera "mesura", "respeto" así como hiciera una defensa tan cerrada sobre la "libertad de expresión" y el "respeto a la veracidad de las informaciones.

El equipo que por aquel entonces conformaba la Casa Real, había pedido al Rey que no interiera en la opinión pública sobre temas políticos, haciendo alarde del papel de "árbitro y moderador" que la Cosntitución le otorga. Su alocución durante la Nochevieja de 1990 terminó yendo por otros derroteros.

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